Ya son 11 muertos por deslave en Azuay; mineros temen por sus empleos
Freddy Carusso Madero Aguilar, de 55 años, es otro de los fallecidos que aparecieron tras la labor de rescate por el deslave ocurrido en el campamento de Pueblo Nuevo, Bella Rica, cantón Ponce Enríquez (Azuay), y con él ya son 11 en el conteo de muertes.
Se presume que hayan más cuerpos bajo el lodo y los escombros, por eso en el lugar continúan las labores de búsqueda con elementos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y del Grupo de Operaciones Especiales (GOE).
Hasta el momento no se ha podido determinar con exactitud cuántas personas habrían quedado sepultadas en el alud, pero versiones extraoficiales de mineros hablan de hasta una veintena de desaparecidos.
El deslave y colapso del campamento Pueblo Nuevo, también trajo preocupación a decenas de mineros por la posible disminución de fuentes de empleo.

Mineros se encuentran preocupados por su futuro laboral.
El interior de la mina de Pueblo Nuevo no fue afectado, pero el campamento que guardaba los generadores de energía, maquinaria pesada, restaurante, desapareció.
Tanto así que los mineros regresan a sus lugares de origen por la falta de trabajo.
En Ponce Enríquez existen 4.000 habitantes, la mayoría con una alta relación minera, la cual mueve su economía alrededor del oro.





