{"id":249822,"date":"2018-06-28T00:00:00","date_gmt":"2018-06-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/cinco-minutos-de-garua\/"},"modified":"2018-06-28T00:00:00","modified_gmt":"2018-06-28T00:00:00","slug":"cinco-minutos-de-garua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/cinco-minutos-de-garua\/","title":{"rendered":"Cinco minutos de gar\u00faa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-197191 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Cinco-minutos-de-garu\u00cc\u0081a_ecuadortimes_ecuadornews_4.jpg\" alt=\"\" width=\"762\" height=\"428\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los cuerpos de\u00a0<b>Efra\u00edn Segarra, Pa\u00fal Rivas y Javier Ortega<\/b>\u00a0llegaron a Quito bajo una fina llovizna. Un bimotor de caza de la\u00a0<b>Fuerza<\/b>\u00a0<b>A\u00e9rea<\/b>\u00a0los trajo desde\u00a0<b>Cali<\/b>, donde se practic\u00f3 su identificaci\u00f3n forense. Hubo banda policial, dos carros cisterna que dispararon un monumental arco de agua y un centenar de veh\u00edculos en caravana hasta la necr\u00f3polis de Memorial, en el norte de la capital. Un grupo de familiares y amigos estuvo para recibirlos. Y altos representantes de tres ministerios. El canciller,\u00a0<b>Jos\u00e9<\/b>\u00a0<b>Valencia<\/b>; el ministro del Interior,\u00a0<b>Mauro<\/b>\u00a0<b>Toscanini<\/b>; y la viceministra de Justicia,\u00a0<b>Liliana<\/b>\u00a0<b>Guzm\u00e1n<\/b>, expresaron los p\u00e9sames oficiales y se perdieron a bordo de sus veh\u00edculos sin placas.<\/p>\n<p>D\u00eda gris en Quito. En la pista de aterrizaje de\u00a0<b>Tababela<\/b>, un golpe seco de bombo corta el aliento y la banda de la\u00a0<b>Polic\u00eda<\/b>\u00a0larga a tocar una marcha f\u00fanebre trist\u00edsima. De la compuerta abierta del avi\u00f3n salen uno por uno los ata\u00fades, envueltos en pl\u00e1stico, cubiertos por la bandera, portados por grupos de seis polic\u00edas a paso lento. Por debajo de los pl\u00e1sticos se distinguen escritos a mano alzada los tres nombres. La gar\u00faa se suelta en el preciso instante en que el primer ata\u00fad desciende al suelo y no cesa hasta que el \u00faltimo de ellos ha completado su recorrido de 50 metros hacia el grupo de veh\u00edculos de funeraria que espera sobre la pista, coronados con grandes ramos de rosas blancas. Los deudos tambi\u00e9n lloran, gritan los nombres, intercambian abrazos profundos y sentidos.<\/p>\n<p>Antes, hubo roces en la sala de espera del aeropuerto, donde\u00a0<b>decenas de periodistas\u00a0<\/b>con un nudo en la garganta se agolpaban para cumplir una tarea ingrata. Llegaron los rostros conocidos de las manifestaciones frente a\u00a0<b>Carondelet<\/b>, los que acompa\u00f1aron todo el proceso y nada los hab\u00eda preparado para esta cobertura. Una inoportuna televisi\u00f3n empotrada en la pared despacha el\u00a0<b>M\u00e9xico-Suecia<\/b>\u00a0y apenas si cabe imaginar un partido del Mundial m\u00e1s desatendido que este. Aqu\u00ed, las l\u00e1grimas brotan con facilidad. Y los abrazos. Pero no se lleva bien el protocolo con el duelo. Hubo quien trat\u00f3 de organizar a los deudos en tres colas diferentes; quien pretendi\u00f3 negar el paso a los periodistas; hubo presencia policial m\u00e1s all\u00e1 de la medida.<\/p>\n<p>Una vez terminada la triste ceremonia del descenso, en otra sala del aeropuerto cuyas paredes fueron cedidas por la revoluci\u00f3n a su pintor de Bol\u00edvares y Manuelas, Pavel Eg\u00fcez, hablan los ministros. El de\u00a0<b>Relaciones Exteriores<\/b>\u00a0se limita a expresar su solidaridad a los familiares. El del Interior asegura que la banda de Guacho, el asesino, est\u00e1 cercada por las fuerzas colombianas. Y la viceministra de Justicia informa que, en adelante, su cartera se har\u00e1 cargo del caso: retomamos -dice- la coordinaci\u00f3n interinstitucional que el caso amerita y en los \u00faltimos 90 d\u00edas hemos estado llevando a cabo\u009d. Confuso, como todo en el manejo de esta crisis.<\/p>\n<p>Ya sale del aeropuerto la caravana rumbo a la necr\u00f3polis. La fila de los que esperan afuera es larga. Tienen una hora de recorrido por delante. En el camino, la gente se detiene con respeto y saluda. A la entrada de\u00a0<b>Pifo<\/b>, los ni\u00f1os de una escuela han salido con una gran bandera a ver pasar el cortejo.<\/p>\n<p>En el cementerio, tres salas de velaci\u00f3n esperan a estas v\u00edctimas del\u00a0<b>terrorismo<\/b>. Junto a la puerta de entrada, los deudos han improvisado un monumento f\u00fanebre con un gran cartel que lleva los tres rostros ya emblem\u00e1ticos, una alfombra de p\u00e9talos de flores blancas, tres ramos de rosas y una veintena de cirios encendidos. Papelitos de oficina\u00a0<b>escritos con testimonios\u00a0<\/b>de amor y fortaleza han ido peg\u00e1ndose sobre el cartel, hasta casi cubrirlo. Son los mensajes de los periodistas.<\/p>\n<p>As\u00ed fue el regreso de Efra\u00edn Segarra, Pa\u00fal Rivas y Javier Ortega a su pa\u00eds:\u00a0<b>corto, silencioso y triste<\/b>.<\/p>\n<p><b>La detenci\u00f3n de Guacho est\u00e1 cerca\u009d<\/b><\/p>\n<p><b>Ecuador<\/b>\u00a0y\u00a0<b>Colombia<\/b>\u00a0mantienen la presi\u00f3n sobre\u00a0<b>Walter<\/b>\u00a0<b>Arizala<\/b>, alias\u00a0<b>Guacho<\/b>, acusado como el autor de varios atentados en la zona norte del pa\u00eds, incluyendo el secuestro y asesinato de los periodistas de\u00a0<b>diario El Comercio<\/b>.<\/p>\n<p>El ministro del Interior, Mauro Toscanini, asegur\u00f3 que el narcoterrorista est\u00e1 pronto a ser localizado\u009d. Al menos, esa es la informaci\u00f3n que el funcionario ha recibido del ministro de Defensa de Colombia,\u00a0<b>Luis Carlos Villegas<\/b>.<\/p>\n<p>El ecuatoriano reconoci\u00f3 que existen m\u00faltiples versiones sobre la situaci\u00f3n del l\u00edder del\u00a0<b>Frente Oliver Sinisterra<\/b>. Unos dicen que est\u00e1 escondido, que est\u00e1 herido, lo localizan por un lado, por otro\u009d, ironiz\u00f3. Lo que s\u00ed parece seguro es que sigue en territorio colombiano.<\/p>\n<p>Actualmente, hay 52 detenidos en Ecuador y 30 en Colombia relacionados con la banda de Guacho. (I)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.expreso.ec\/actualidad\/periodistas-secuestro-asesinato-elcomercio-aeropuerto-DM2248702\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.expreso.ec\/actualidad\/periodistas-secuestro-asesinato-elcomercio-aeropuerto-DM2248702<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Los cuerpos de\u00a0Efra\u00edn Segarra, Pa\u00fal Rivas y Javier Ortega\u00a0llegaron a Quito bajo una fina llovizna. Un bimotor de caza de la\u00a0Fuerza\u00a0A\u00e9rea\u00a0los trajo desde\u00a0Cali, donde se practic\u00f3 su identificaci\u00f3n forense. Hubo banda policial, dos carros cisterna que dispararon un monumental arco de agua y un centenar de veh\u00edculos en caravana hasta la necr\u00f3polis de Memorial, en el norte de la capital. Un grupo de familiares y amigos estuvo para recibirlos. Y altos representantes de tres ministerios. El canciller,\u00a0Jos\u00e9\u00a0Valencia; el ministro del Interior,\u00a0Mauro\u00a0Toscanini; y la viceministra de Justicia,\u00a0Liliana\u00a0Guzm\u00e1n, expresaron los p\u00e9sames oficiales y se perdieron a bordo de sus veh\u00edculos sin placas. D\u00eda gris en Quito. En la pista de aterrizaje de\u00a0Tababela, un golpe seco de bombo corta el aliento y la banda de la\u00a0Polic\u00eda\u00a0larga a tocar una marcha f\u00fanebre trist\u00edsima. De la compuerta abierta del avi\u00f3n salen uno por uno los ata\u00fades, envueltos en pl\u00e1stico, cubiertos por la bandera, portados por grupos de seis polic\u00edas a paso lento. Por debajo de los pl\u00e1sticos se distinguen escritos a mano alzada los tres nombres. La gar\u00faa se suelta en el preciso instante en que el primer ata\u00fad desciende al suelo y no cesa hasta que el \u00faltimo de ellos ha completado su recorrido de 50 metros hacia el grupo de veh\u00edculos de funeraria que espera sobre la pista, coronados con grandes ramos de rosas blancas. Los deudos tambi\u00e9n lloran, gritan los nombres, intercambian abrazos profundos y sentidos. Antes, hubo roces en la sala de espera del aeropuerto, donde\u00a0decenas de periodistas\u00a0con un nudo en la garganta se agolpaban para cumplir una tarea ingrata. Llegaron los rostros conocidos de las manifestaciones frente a\u00a0Carondelet, los que acompa\u00f1aron todo el proceso y nada los hab\u00eda preparado para esta cobertura. Una inoportuna televisi\u00f3n empotrada en la pared despacha el\u00a0M\u00e9xico-Suecia\u00a0y apenas si cabe imaginar un partido del Mundial m\u00e1s desatendido que este. Aqu\u00ed, las l\u00e1grimas brotan con facilidad. Y los abrazos. Pero no se lleva bien el protocolo con el duelo. Hubo quien trat\u00f3 de organizar a los deudos en tres colas diferentes; quien pretendi\u00f3 negar el paso a los periodistas; hubo presencia policial m\u00e1s all\u00e1 de la medida. Una vez terminada la triste ceremonia del descenso, en otra sala del aeropuerto cuyas paredes fueron cedidas por la revoluci\u00f3n a su pintor de Bol\u00edvares y Manuelas, Pavel Eg\u00fcez, hablan los ministros. El de\u00a0Relaciones Exteriores\u00a0se limita a expresar su solidaridad a los familiares. El del Interior asegura que la banda de Guacho, el asesino, est\u00e1 cercada por las fuerzas colombianas. Y la viceministra de Justicia informa que, en adelante, su cartera se har\u00e1 cargo del caso: retomamos -dice- la coordinaci\u00f3n interinstitucional que el caso amerita y en los \u00faltimos 90 d\u00edas hemos estado llevando a cabo\u009d. Confuso, como todo en el manejo de esta crisis. Ya sale del aeropuerto la caravana rumbo a la necr\u00f3polis. La fila de los que esperan afuera es larga. Tienen una hora de recorrido por delante. En el camino, la gente se detiene con respeto y saluda. A la entrada de\u00a0Pifo, los ni\u00f1os de una escuela han salido con una gran bandera a ver pasar el cortejo. En el cementerio, tres salas de velaci\u00f3n esperan a estas v\u00edctimas del\u00a0terrorismo. Junto a la puerta de entrada, los deudos han improvisado un monumento f\u00fanebre con un gran cartel que lleva los tres rostros ya emblem\u00e1ticos, una alfombra de p\u00e9talos de flores blancas, tres ramos de rosas y una veintena de cirios encendidos. Papelitos de oficina\u00a0escritos con testimonios\u00a0de amor y fortaleza han ido peg\u00e1ndose sobre el cartel, hasta casi cubrirlo. Son los mensajes de los periodistas. As\u00ed fue el regreso de Efra\u00edn Segarra, Pa\u00fal Rivas y Javier Ortega a su pa\u00eds:\u00a0corto, silencioso y triste. La detenci\u00f3n de Guacho est\u00e1 cerca\u009d Ecuador\u00a0y\u00a0Colombia\u00a0mantienen la presi\u00f3n sobre\u00a0Walter\u00a0Arizala, alias\u00a0Guacho, acusado como el autor de varios atentados en la zona norte del pa\u00eds, incluyendo el secuestro y asesinato de los periodistas de\u00a0diario El Comercio. El ministro del Interior, Mauro Toscanini, asegur\u00f3 que el narcoterrorista est\u00e1 pronto a ser localizado\u009d. Al menos, esa es la informaci\u00f3n que el funcionario ha recibido del ministro de Defensa de Colombia,\u00a0Luis Carlos Villegas. El ecuatoriano reconoci\u00f3 que existen m\u00faltiples versiones sobre la situaci\u00f3n del l\u00edder del\u00a0Frente Oliver Sinisterra. Unos dicen que est\u00e1 escondido, que est\u00e1 herido, lo localizan por un lado, por otro\u009d, ironiz\u00f3. Lo que s\u00ed parece seguro es que sigue en territorio colombiano. Actualmente, hay 52 detenidos en Ecuador y 30 en Colombia relacionados con la banda de Guacho. (I) &nbsp; &nbsp; Fuente: http:\/\/www.expreso.ec\/actualidad\/periodistas-secuestro-asesinato-elcomercio-aeropuerto-DM2248702<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":249823,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[54,32,51,40,35,46],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249822"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249822"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249822\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}