{"id":252426,"date":"2018-12-19T00:00:00","date_gmt":"2018-12-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/papagayo-la-ultima-frontera\/"},"modified":"2018-12-19T00:00:00","modified_gmt":"2018-12-19T00:00:00","slug":"papagayo-la-ultima-frontera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/papagayo-la-ultima-frontera\/","title":{"rendered":"Papagayo, la \u00faltima frontera"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Papagayo-la-u\u00cc\u0081ltima-frontera_ecuadortimes_ecuadornews_6.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-201636\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En alg\u00fan momento, era el&nbsp;<strong>Municipio<\/strong>&nbsp;<strong>local<\/strong>&nbsp;el que lo ten\u00eda en la mira. Pensaba en un crecimiento ordenado de la ciudad en esa direcci\u00f3n. Aquellos planes acabaron cuando&nbsp;<strong>seudodirigentes<\/strong>&nbsp;instalaron sus campamentos y fragmentaron parte de ese territorio de bosque tropical.<\/p>\n\n\n\n<p>De esos intereses nacieron&nbsp;<strong>Monte Sina\u00ed<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Voluntad de Dios<\/strong>, esas manchas de barrios informales que se levantan en el ala noroeste de la&nbsp;<strong>v\u00eda<\/strong>&nbsp;<strong>Perimetral<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre del 2012, el Gobierno intent\u00f3 frenar las invasiones con una declaratoria de bosque protegido. As\u00ed naci\u00f3 Papagayo, una extensi\u00f3n de&nbsp;<strong>3.602 hect\u00e1reas<\/strong>&nbsp;que desde entonces se convirti\u00f3 en una especie de bocado apetecible o bot\u00edn por conquistar para los promotores de los asentamientos ilegales.<\/p>\n\n\n\n<p>El viernes pasado, la ejecuci\u00f3n de nuevos&nbsp;<strong>operativos de desalojos<\/strong>&nbsp;devolvi\u00f3 la mirada hacia este sector de la ciudad y descubri\u00f3 que el proceso invasor nunca se detuvo en estos seis a\u00f1os. Dentro del bosque protegido, por seis sectores los invasores han incursionado. Ah\u00ed creo que ya hemos perdido la batalla\u009d, reconoce&nbsp;<strong>Marcos Cabezas Santill\u00e1n<\/strong>, oficial militar al mando de uno de los puestos de control en Voluntad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno que otro asentamiento, se calcula que ya hay unas mil familias.<\/p>\n\n\n\n<p>En los operativos que se llevaron a cabo entre lunes y martes fueron desalojadas&nbsp;<strong>450 casas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles que estuvimos de control por aqu\u00ed, no hab\u00eda nada de esto\u009d, contrasta uno de los uniformados del Ej\u00e9rcito que realizan controles permanentes por la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Un espacio de 20 hect\u00e1reas no ocupadas aparec\u00eda fragmentado la ma\u00f1ana de ayer. En algunos puntos, con casas; en otros, solamente el terreno delimitado por marcas o estacas.<\/p>\n\n\n\n<p>El terreno comprende un \u00e1rea que el&nbsp;<strong>Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda<\/strong>tiene definida para planes de infraestructura; y aunque no corresponde al \u00e1rea protegida, apenas est\u00e1 separada unos 200 metros. No estamos lejos de donde ya hay evidencia de ocupaci\u00f3n informal dentro del bosque\u009d, precisa Cabezas, se\u00f1alando hacia uno de los cerros cercanos. Del otro lado de esa loma ya est\u00e1 todo poblado\u009d.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda pensarse que esa especie de queso apetecido al que se desea despedazar por los cuatro costados no tiene due\u00f1o. Por lo contrario, existe de por medio una cooperativa agr\u00edcola conformada por 36 miembros, quienes tienen t\u00edtulos de propiedad sobre terrenos que van desde las&nbsp;<strong>50 a las 200 hect\u00e1reas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de ellos es&nbsp;<strong>C\u00e9sar Ortiz Pinto<\/strong>, quien en estos d\u00edas se apresta a sembrar su primera hect\u00e1rea de moringa, con la aspiraci\u00f3n del pr\u00f3ximo a\u00f1o llegar a por lo menos&nbsp;<strong>10 hect\u00e1reas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes sembr\u00e9&nbsp;<strong>maracuy\u00e1<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>papaya<\/strong>, pero eso se vino abajo. Estas tierras son&nbsp;<strong>productivas<\/strong>, nos har\u00edan mucho da\u00f1o si cayeran en manos de los invasores\u009d, dice Ortiz, quien asegura que hace medio siglo comenz\u00f3 a adentrarse en ese vasto mundo de&nbsp;<strong>bosque seco tropical<\/strong>, donde todav\u00eda corren los&nbsp;<strong>venados<\/strong>&nbsp;y se aparean los&nbsp;<strong>papagayos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortiz acaba de cumplir 90 a\u00f1os y a\u00fan tiene fuerzas para recorrer los senderos agrestes por los que se viaja hacia el interior del bosque. Lo hace a bordo de una motocicleta. Ac\u00e1 se respira aire fresco y puro, a pesar de que ya casi nos alcanzan las invasiones\u009d. (I)<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.expreso.ec\/guayaquil\/invasiones-militares-desalojo-vivienda-guayaquil-EA2534273\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.expreso.ec\/guayaquil\/invasiones-militares-desalojo-vivienda-guayaquil-EA2534273<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En alg\u00fan momento, era el&nbsp;Municipio&nbsp;local&nbsp;el que lo ten\u00eda en la mira. Pensaba en un crecimiento ordenado de la ciudad en esa direcci\u00f3n. Aquellos planes acabaron cuando&nbsp;seudodirigentes&nbsp;instalaron sus campamentos y fragmentaron parte de ese territorio de bosque tropical. De esos intereses nacieron&nbsp;Monte Sina\u00ed&nbsp;y&nbsp;Voluntad de Dios, esas manchas de barrios informales que se levantan en el ala noroeste de la&nbsp;v\u00eda&nbsp;Perimetral. En septiembre del 2012, el Gobierno intent\u00f3 frenar las invasiones con una declaratoria de bosque protegido. As\u00ed naci\u00f3 Papagayo, una extensi\u00f3n de&nbsp;3.602 hect\u00e1reas&nbsp;que desde entonces se convirti\u00f3 en una especie de bocado apetecible o bot\u00edn por conquistar para los promotores de los asentamientos ilegales. El viernes pasado, la ejecuci\u00f3n de nuevos&nbsp;operativos de desalojos&nbsp;devolvi\u00f3 la mirada hacia este sector de la ciudad y descubri\u00f3 que el proceso invasor nunca se detuvo en estos seis a\u00f1os. Dentro del bosque protegido, por seis sectores los invasores han incursionado. Ah\u00ed creo que ya hemos perdido la batalla\u009d, reconoce&nbsp;Marcos Cabezas Santill\u00e1n, oficial militar al mando de uno de los puestos de control en Voluntad de Dios. En uno que otro asentamiento, se calcula que ya hay unas mil familias. En los operativos que se llevaron a cabo entre lunes y martes fueron desalojadas&nbsp;450 casas. El mi\u00e9rcoles que estuvimos de control por aqu\u00ed, no hab\u00eda nada de esto\u009d, contrasta uno de los uniformados del Ej\u00e9rcito que realizan controles permanentes por la zona. Un espacio de 20 hect\u00e1reas no ocupadas aparec\u00eda fragmentado la ma\u00f1ana de ayer. En algunos puntos, con casas; en otros, solamente el terreno delimitado por marcas o estacas. El terreno comprende un \u00e1rea que el&nbsp;Ministerio de Desarrollo Urbano y Viviendatiene definida para planes de infraestructura; y aunque no corresponde al \u00e1rea protegida, apenas est\u00e1 separada unos 200 metros. No estamos lejos de donde ya hay evidencia de ocupaci\u00f3n informal dentro del bosque\u009d, precisa Cabezas, se\u00f1alando hacia uno de los cerros cercanos. Del otro lado de esa loma ya est\u00e1 todo poblado\u009d. Podr\u00eda pensarse que esa especie de queso apetecido al que se desea despedazar por los cuatro costados no tiene due\u00f1o. Por lo contrario, existe de por medio una cooperativa agr\u00edcola conformada por 36 miembros, quienes tienen t\u00edtulos de propiedad sobre terrenos que van desde las&nbsp;50 a las 200 hect\u00e1reas. Uno de ellos es&nbsp;C\u00e9sar Ortiz Pinto, quien en estos d\u00edas se apresta a sembrar su primera hect\u00e1rea de moringa, con la aspiraci\u00f3n del pr\u00f3ximo a\u00f1o llegar a por lo menos&nbsp;10 hect\u00e1reas. Antes sembr\u00e9&nbsp;maracuy\u00e1&nbsp;y&nbsp;papaya, pero eso se vino abajo. Estas tierras son&nbsp;productivas, nos har\u00edan mucho da\u00f1o si cayeran en manos de los invasores\u009d, dice Ortiz, quien asegura que hace medio siglo comenz\u00f3 a adentrarse en ese vasto mundo de&nbsp;bosque seco tropical, donde todav\u00eda corren los&nbsp;venados&nbsp;y se aparean los&nbsp;papagayos. Ortiz acaba de cumplir 90 a\u00f1os y a\u00fan tiene fuerzas para recorrer los senderos agrestes por los que se viaja hacia el interior del bosque. 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(I) Fuente: https:\/\/www.expreso.ec\/guayaquil\/invasiones-militares-desalojo-vivienda-guayaquil-EA2534273<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":252427,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[54,32,51,35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252426"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=252426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252426\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/252427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=252426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=252426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=252426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}