{"id":252624,"date":"2019-01-11T00:00:00","date_gmt":"2019-01-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/la-historia-del-cacao-manabita-llega-a-londres-como-chocolate\/"},"modified":"2019-01-11T00:00:00","modified_gmt":"2019-01-11T00:00:00","slug":"la-historia-del-cacao-manabita-llega-a-londres-como-chocolate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/la-historia-del-cacao-manabita-llega-a-londres-como-chocolate\/","title":{"rendered":"La historia del cacao manabita llega a Londres como chocolate"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/La-historia-del-cacao-manabita-llega-a-Londres-como-chocolate_ecuadortimes_ecuadornews_11-1024x483.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-201940\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una periodista mantense, quien vivi\u00f3 en Europa y que se convirti\u00f3 en catadora del conocido grano de oro, promociona la herencia que lleva consigo el producto cuyas plantaciones se encuentran en el norte de Manab\u00ed. Cuando la periodista manabita Susana C\u00e1rdenas recog\u00eda -con tan solo 10 a\u00f1os- mazorcas de cacao en la finca familiar ubicada en Santa Ana (centro de la provincia de Manab\u00ed), nunca imagin\u00f3 que esa vivencia marcar\u00eda su vida. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ella recuerda con emoci\u00f3n los momentos que compart\u00eda con su padre cuando viajaban desde Manta hacia la comunidad de El Tillal. Despu\u00e9s de un ba\u00f1o refrescante en el\u00a0 r\u00edo, nos \u00edbamos a las plantaciones en la propiedad de 10 hect\u00e1reas\u009d, comenta Susana. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero era recoger mazorcas de cacao. Desde entonces su relaci\u00f3n con el grano de oro, como lo conocen en la zona, forma parte de su vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/images\/Fotos_ElTelegrafo\/EdicionImpresa\/2019\/Enero\/11\/11-01-18-intercultural-lahistoria4.jpg?ver=1547184246975\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una larga estancia en Londres (Inglaterra), de 10 a\u00f1os, permiti\u00f3 que esta manabita conozca a fondo el negocio del cacao. Primero fue contratada por un experto en cacao de Inglaterra para que le manejase un blog. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de varias investigaciones entre 2011 y 2017, se convirti\u00f3 en catadora de cacao fino. Entonces decide ya no solo contar las historias de otros con relaci\u00f3n al cacao y el chocolate. Hab\u00eda que llevar el cacao manabita hacia los paladares m\u00e1s exigentes de Europa que est\u00e1n en Londres y Francia especialmente\u009d, rese\u00f1a. <\/p>\n\n\n\n<p>Su conocimiento en torno al cacao se agudiz\u00f3 despu\u00e9s que termin\u00f3 una maestr\u00eda en negocios en Cambridge. Ella fue la \u00fanica mujer latina entre 70 estudiantes de aquella maestr\u00eda. De vuelta a casa decide empezar a estudiar los or\u00edgenes hist\u00f3ricos y ancestrales del cacao manabita. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se concentra en llegar a los productores cercanos a la legendaria hacienda La Providencia, en el cant\u00f3n Chone, noroeste de Manab\u00ed. Encontr\u00f3 \u00e1rboles de cacao con m\u00e1s de 100 a\u00f1os de vida. Selecciona el producto, antes busca informaci\u00f3n y luego trabaja intensamente en la t\u00e9cnica de la fermentaci\u00f3n del grano. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque son m\u00e9todos ancestrales, Susana cuenta que busca en la pepa todo el tema de la herencia. No es nom\u00e1s de hacer un chocolate, por as\u00ed, hay que saber su historia, para que al degustar un chocolate se sienta todos los sabores y olores que llegan impregnados desde su origen y\u00a0 la tierra donde se lo cosech\u00f3\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>El chocolate -dice- es m\u00e1s que llevar un pedazo de cacao a la boca, hay que sobrepasar los l\u00edmites de la imaginaci\u00f3n cuando se lo saborea. Con el chocolate creado por Susana, al que lo bautiz\u00f3 como C\u00e1rdenas\u009d, se ha ganado algunos premios en Europa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/images\/Fotos_ElTelegrafo\/EdicionImpresa\/2019\/Enero\/11\/11-01-18-intercultural-lahistoria.jpg?ver=1547184430369\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La selecci\u00f3n de los chocolates es primordial para que los compradores se interesen por conocer la historia -en este caso- de las zonas cacaoteras de Manab\u00ed. Sus barras se venden en Londres y llevan envolturas \u00fanicas de dise\u00f1o en las que\u00a0 se plasma la ancestralidad y todo el proceso desde que empieza a nacer la mazorca pegada al \u00e1rbol. <\/p>\n\n\n\n<p>El investigador e historiador manabita Eumeny \u00c3\u0081lava cuenta que la relaci\u00f3n del agricultor y el campesino con la tierra y el cacao es ancestral. Desde nuestros antepasados, quienes vivieron antes de la llegada de los espa\u00f1oles, la pepa de oro ya era apreciada y bocado especial para los habitantes precolombinos\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c3\u0081lava afirma que hay \u00e1rboles con m\u00e1s de 150 a\u00f1os de vida que a\u00fan siguen en pie entre Chone, Calceta y los territorios de la zona norte de Manab\u00ed. Recuerda que hab\u00eda haciendas cacaoteras como La Providencia en Chone, donde se acopiaba en grandes cantidades, se secaba en extensos tendales y luego desde las zonas altas de la monta\u00f1a el producto era llevado hacia Bah\u00eda.\u00a0 Todo era a trav\u00e9s de una legendaria e hist\u00f3rica v\u00eda f\u00e9rrea cuyo trazado se iniciaba en Chone. (I)\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/noticias\/sociedad\/6\/cacao-manabi-llega-londres-chocolate\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.eltelegrafo.com.ec\/noticias\/sociedad\/6\/cacao-manabi-llega-londres-chocolate<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una periodista mantense, quien vivi\u00f3 en Europa y que se convirti\u00f3 en catadora del conocido grano de oro, promociona la herencia que lleva consigo el producto cuyas plantaciones se encuentran en el norte de Manab\u00ed. Cuando la periodista manabita Susana C\u00e1rdenas recog\u00eda -con tan solo 10 a\u00f1os- mazorcas de cacao en la finca familiar ubicada en Santa Ana (centro de la provincia de Manab\u00ed), nunca imagin\u00f3 que esa vivencia marcar\u00eda su vida. Ella recuerda con emoci\u00f3n los momentos que compart\u00eda con su padre cuando viajaban desde Manta hacia la comunidad de El Tillal. Despu\u00e9s de un ba\u00f1o refrescante en el\u00a0 r\u00edo, nos \u00edbamos a las plantaciones en la propiedad de 10 hect\u00e1reas\u009d, comenta Susana. Lo primero era recoger mazorcas de cacao. Desde entonces su relaci\u00f3n con el grano de oro, como lo conocen en la zona, forma parte de su vida. Una larga estancia en Londres (Inglaterra), de 10 a\u00f1os, permiti\u00f3 que esta manabita conozca a fondo el negocio del cacao. Primero fue contratada por un experto en cacao de Inglaterra para que le manejase un blog. Despu\u00e9s de varias investigaciones entre 2011 y 2017, se convirti\u00f3 en catadora de cacao fino. Entonces decide ya no solo contar las historias de otros con relaci\u00f3n al cacao y el chocolate. Hab\u00eda que llevar el cacao manabita hacia los paladares m\u00e1s exigentes de Europa que est\u00e1n en Londres y Francia especialmente\u009d, rese\u00f1a. Su conocimiento en torno al cacao se agudiz\u00f3 despu\u00e9s que termin\u00f3 una maestr\u00eda en negocios en Cambridge. Ella fue la \u00fanica mujer latina entre 70 estudiantes de aquella maestr\u00eda. De vuelta a casa decide empezar a estudiar los or\u00edgenes hist\u00f3ricos y ancestrales del cacao manabita. As\u00ed se concentra en llegar a los productores cercanos a la legendaria hacienda La Providencia, en el cant\u00f3n Chone, noroeste de Manab\u00ed. Encontr\u00f3 \u00e1rboles de cacao con m\u00e1s de 100 a\u00f1os de vida. Selecciona el producto, antes busca informaci\u00f3n y luego trabaja intensamente en la t\u00e9cnica de la fermentaci\u00f3n del grano. Aunque son m\u00e9todos ancestrales, Susana cuenta que busca en la pepa todo el tema de la herencia. No es nom\u00e1s de hacer un chocolate, por as\u00ed, hay que saber su historia, para que al degustar un chocolate se sienta todos los sabores y olores que llegan impregnados desde su origen y\u00a0 la tierra donde se lo cosech\u00f3\u009d. El chocolate -dice- es m\u00e1s que llevar un pedazo de cacao a la boca, hay que sobrepasar los l\u00edmites de la imaginaci\u00f3n cuando se lo saborea. Con el chocolate creado por Susana, al que lo bautiz\u00f3 como C\u00e1rdenas\u009d, se ha ganado algunos premios en Europa. La selecci\u00f3n de los chocolates es primordial para que los compradores se interesen por conocer la historia -en este caso- de las zonas cacaoteras de Manab\u00ed. Sus barras se venden en Londres y llevan envolturas \u00fanicas de dise\u00f1o en las que\u00a0 se plasma la ancestralidad y todo el proceso desde que empieza a nacer la mazorca pegada al \u00e1rbol. El investigador e historiador manabita Eumeny \u00c3\u0081lava cuenta que la relaci\u00f3n del agricultor y el campesino con la tierra y el cacao es ancestral. Desde nuestros antepasados, quienes vivieron antes de la llegada de los espa\u00f1oles, la pepa de oro ya era apreciada y bocado especial para los habitantes precolombinos\u009d. \u00c3\u0081lava afirma que hay \u00e1rboles con m\u00e1s de 150 a\u00f1os de vida que a\u00fan siguen en pie entre Chone, Calceta y los territorios de la zona norte de Manab\u00ed. 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