{"id":252695,"date":"2019-01-23T00:00:00","date_gmt":"2019-01-23T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/temor-hace-que-migrantes-venezolanos-eviten-ir-a-tulcan-ibarra-y-quito\/"},"modified":"2019-01-23T00:00:00","modified_gmt":"2019-01-23T00:00:00","slug":"temor-hace-que-migrantes-venezolanos-eviten-ir-a-tulcan-ibarra-y-quito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/temor-hace-que-migrantes-venezolanos-eviten-ir-a-tulcan-ibarra-y-quito\/","title":{"rendered":"Temor hace que migrantes venezolanos eviten ir a Tulc\u00e1n, Ibarra y Quito"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Temor-hace-que-migrantes-venezolanos-eviten-ir-a-Tulca\u00cc\u0081n-Ibarra-y-Quito_ecuadotimes_ecuadornews_2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-202080\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El plan original de Jhon Gonz\u00e1lez era visitar a su t\u00eda en Quito. Quer\u00eda quedarse unos d\u00edas all\u00ed y luego seguir hacia Lima, la capital peruana, en donde le esperan su hermano, un trabajo y el anhelo de una vida mejor, lejos de su natal Venezuela. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sus proyectos se desvanecieron al cruzar el Puente Internacional de Rumichaca, en Carchi. All\u00ed se enter\u00f3 de que un compatriota suyo asesin\u00f3 a Diana Carolina. Luego mir\u00f3 los videos de taxistas y turbas que golpeaban a personas llegadas de Venezuela. <\/p>\n\n\n\n<p>Entonces sinti\u00f3 miedo. Su t\u00eda le advirti\u00f3, por tel\u00e9fono, que lo mejor era cruzar el pa\u00eds lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Pensaba que al llegar iba a encontrar gente enfurecida y que pod\u00edan golpearme, pero hasta ahora todo ha estado tranquilo\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jhon compr\u00f3 un pasaje de bus directo a Huaquillas, en la frontera sur. No quiero arriesgarme. Dicen que nos pueden coger esas brigadas\u009d. Se refiere a los grupos para controlar la situaci\u00f3n legal de los venezolanos en las calles, anunciadas por el presidente Len\u00edn Moreno. <\/p>\n\n\n\n<p>Esas brigadas no se han activado a\u00fan en Tulc\u00e1n, pero los venezolanos dicen experimentar temor al caminar por las calles de la urbe. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/www.elcomercio.com\/files\/content_thumbnail\/uploads\/2019\/01\/22\/5c47b95a9547e.jpeg\" alt=\"Este martes 22 de enero, los polic\u00c3\u0083\u00adas de Ecuador todav\u00c3\u0083\u00ada no exig\u00c3\u0083\u00adan el r\u00c3\u0083\u00a9cord policial apostillado. Foto: Galo Paguay \/ EL COMERCIO\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La gente nos mira feo\u009d, dice Isandry Tobar, de 19 a\u00f1os. No puede contener las l\u00e1grimas cuando recuerda c\u00f3mo ha sido su traves\u00eda. La joven viaja con su hija Sof\u00eda, de 2 a\u00f1os; su hermana Sinay, de 11; su prima G\u00e9nesis Ter\u00e1n, de 20, y el beb\u00e9 de su prima de a\u00f1o y medio. <\/p>\n\n\n\n<p>Si nos quieren hacer da\u00f1o nosotras no podemos correr, porque estamos con los ni\u00f1os\u00a6\u009d. Su plan es cruzar el Ecuador hasta llegar a Per\u00fa, pero Isandry cuenta que en Colombia les robaron sus documentos y sus pertenencias. Solo tenemos la ropa que llevamos y una maletita\u009d; vuelve a llorar. Carga tambi\u00e9n unas zapatillas, con las suelas despegadas, producto de los 11 d\u00edas que lleva caminado. <\/p>\n\n\n\n<p>En la terminal de buses de Tulc\u00e1n trabaja el ecuatoriano Edison Casa. Se encarga de vender los boletos. Dice que desde el crimen de Diana la afluencia de venezolanos baj\u00f3 y que los buses que van para Ibarra y Quito salen vac\u00edos\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>Este martes 22 de enero del 2019, en la terminal hab\u00eda pocos venezolanos y la mayor\u00eda prefiri\u00f3 avanzar hacia ciudades de la Costa, como Portoviejo o Guayaquil, o ir directamente a la frontera sur.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Freddy Alberto Justo, de 37 a\u00f1os, mir\u00f3 el video de la rueda de prensa del vicepresidente Otto Sonnenholzner el lunes, cuando estaba todav\u00eda en camino hacia Ecuador. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta que la parte que m\u00e1s le asust\u00f3 fue cuando el funcionario advert\u00eda que se iba a solicitar el pasado judicial apostillado para permitir el ingreso. No solo que no tengo el papel, sino que a m\u00ed me pusieron cargos penales\u009d, cuenta Freddy, un fotoperiodista. <\/p>\n\n\n\n<p>Confiesa que poco antes de llegar al Ecuador fue liberado de la c\u00e1rcel. Estuvo 15 d\u00edas detenido tras participar, en el 2018, en una protesta contra el r\u00e9gimen de Nicol\u00e1s Maduro. Los cargos que le imputaron son atentar al orden p\u00fablico, obstrucci\u00f3n de v\u00edas, tenencia de material explosivo e incendiario y traici\u00f3n a la patria. <\/p>\n\n\n\n<p>El juicio est\u00e1 activo en mi pa\u00eds, pero me vine porque no iba a esperar que me metan a la c\u00e1rcel de nuevo. All\u00e1 cualquier opositor es enemigo\u009d. Hasta este martes, en Migraci\u00f3n del puente internacional a\u00fan no se exig\u00eda la presentaci\u00f3n del pasado judicial. Lo \u00fanico que informaban los funcionarios era que no hay nada por escrito\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>Grupos de venezolanos prefieren pasar la noche alrededor de las oficinas de Migraci\u00f3n. Sin importar el fr\u00edo de hasta 6 grados, el mayor temor es avanzar hacia Tulc\u00e1n, Ibarra, Quito u otra ciudad cercana. Leibys Mart\u00ednez, de 29 a\u00f1os, ha permanecido dos d\u00edas en Rumichaca durmiendo en carpas junto a otros compatriotas. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c3\u0089l vive desde hace seis meses en Guaranda, pero volvi\u00f3 a la frontera para reencontrarse con su esposa y sus dos hijas. Su prop\u00f3sito es llevar a su familia a Guaranda, en donde trabaja como alba\u00f1il y gana USD 20 al d\u00eda. Pero dice que va a esperar hasta el jueves antes de viajar. Solo hay que esperar que pase este mal momento\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>La poca presencia de venezolanos en Tulc\u00e1n tambi\u00e9n se siente en la Casa Hogar Jes\u00fas del Migrante. El refugio es administrado por la ecuatoriana Yolanda Montenegro. Cuenta que hasta antes del crimen de Diana llegaban a su casa alrededor de 130 personas al d\u00eda, a quienes les daba una cama, un techo y les prestaba la cocina para que se preparen sus alimentos. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero entre el domingo y el lunes han llegado solo 30. La puerta de la Casa Hogar est\u00e1 abollada y los vidrios de las ventanas fueron rotos. Yolanda dice que despu\u00e9s del crimen de Diana lleg\u00f3 gente a golpear su puerta y a exigir que desaloje a los venezolanos. <\/p>\n\n\n\n<p>Fue terrible, espantoso, sobre todo para los ni\u00f1os que lloraban. Todos est\u00e1bamos asustados. Los ni\u00f1os no quer\u00edan dormir durante toda la madrugada, fue angustiante\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>Antes de los incidentes, los extranjeros hac\u00edan filas afuera de su casa para entrar y conseguir una cama. Ahora Yolanda cuenta que los pocos que llegan golpean la puerta y nerviosos le ruegan que abra pronto. Est\u00e1 mal que los ecuatorianos se hayan ensa\u00f1ado contra todos los venezolanos que llegan a nuestro pa\u00eds; hay gente buena y mala en todo lado\u009d. <\/p>\n\n\n\n<p>La mujer tambi\u00e9n recuerda que Jordi Rafael, quien apu\u00f1al\u00f3 a Diana, se qued\u00f3 en su casa tres d\u00edas. Se ve\u00eda como un chico tranquilo, pero yo siempre digo que por uno no pueden pagar todos\u009d. (I)<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/temor-venezolanos-eviten-tulcan-ibarra.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/temor-venezolanos-eviten-tulcan-ibarra.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El plan original de Jhon Gonz\u00e1lez era visitar a su t\u00eda en Quito. Quer\u00eda quedarse unos d\u00edas all\u00ed y luego seguir hacia Lima, la capital peruana, en donde le esperan su hermano, un trabajo y el anhelo de una vida mejor, lejos de su natal Venezuela. Sus proyectos se desvanecieron al cruzar el Puente Internacional de Rumichaca, en Carchi. All\u00ed se enter\u00f3 de que un compatriota suyo asesin\u00f3 a Diana Carolina. Luego mir\u00f3 los videos de taxistas y turbas que golpeaban a personas llegadas de Venezuela. Entonces sinti\u00f3 miedo. Su t\u00eda le advirti\u00f3, por tel\u00e9fono, que lo mejor era cruzar el pa\u00eds lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Pensaba que al llegar iba a encontrar gente enfurecida y que pod\u00edan golpearme, pero hasta ahora todo ha estado tranquilo\u009d. Pero Jhon compr\u00f3 un pasaje de bus directo a Huaquillas, en la frontera sur. No quiero arriesgarme. Dicen que nos pueden coger esas brigadas\u009d. Se refiere a los grupos para controlar la situaci\u00f3n legal de los venezolanos en las calles, anunciadas por el presidente Len\u00edn Moreno. Esas brigadas no se han activado a\u00fan en Tulc\u00e1n, pero los venezolanos dicen experimentar temor al caminar por las calles de la urbe. La gente nos mira feo\u009d, dice Isandry Tobar, de 19 a\u00f1os. No puede contener las l\u00e1grimas cuando recuerda c\u00f3mo ha sido su traves\u00eda. La joven viaja con su hija Sof\u00eda, de 2 a\u00f1os; su hermana Sinay, de 11; su prima G\u00e9nesis Ter\u00e1n, de 20, y el beb\u00e9 de su prima de a\u00f1o y medio. Si nos quieren hacer da\u00f1o nosotras no podemos correr, porque estamos con los ni\u00f1os\u00a6\u009d. Su plan es cruzar el Ecuador hasta llegar a Per\u00fa, pero Isandry cuenta que en Colombia les robaron sus documentos y sus pertenencias. Solo tenemos la ropa que llevamos y una maletita\u009d; vuelve a llorar. Carga tambi\u00e9n unas zapatillas, con las suelas despegadas, producto de los 11 d\u00edas que lleva caminado. En la terminal de buses de Tulc\u00e1n trabaja el ecuatoriano Edison Casa. Se encarga de vender los boletos. Dice que desde el crimen de Diana la afluencia de venezolanos baj\u00f3 y que los buses que van para Ibarra y Quito salen vac\u00edos\u009d. Este martes 22 de enero del 2019, en la terminal hab\u00eda pocos venezolanos y la mayor\u00eda prefiri\u00f3 avanzar hacia ciudades de la Costa, como Portoviejo o Guayaquil, o ir directamente a la frontera sur.\u00a0 Freddy Alberto Justo, de 37 a\u00f1os, mir\u00f3 el video de la rueda de prensa del vicepresidente Otto Sonnenholzner el lunes, cuando estaba todav\u00eda en camino hacia Ecuador. Cuenta que la parte que m\u00e1s le asust\u00f3 fue cuando el funcionario advert\u00eda que se iba a solicitar el pasado judicial apostillado para permitir el ingreso. No solo que no tengo el papel, sino que a m\u00ed me pusieron cargos penales\u009d, cuenta Freddy, un fotoperiodista. Confiesa que poco antes de llegar al Ecuador fue liberado de la c\u00e1rcel. Estuvo 15 d\u00edas detenido tras participar, en el 2018, en una protesta contra el r\u00e9gimen de Nicol\u00e1s Maduro. Los cargos que le imputaron son atentar al orden p\u00fablico, obstrucci\u00f3n de v\u00edas, tenencia de material explosivo e incendiario y traici\u00f3n a la patria. El juicio est\u00e1 activo en mi pa\u00eds, pero me vine porque no iba a esperar que me metan a la c\u00e1rcel de nuevo. All\u00e1 cualquier opositor es enemigo\u009d. Hasta este martes, en Migraci\u00f3n del puente internacional a\u00fan no se exig\u00eda la presentaci\u00f3n del pasado judicial. Lo \u00fanico que informaban los funcionarios era que no hay nada por escrito\u009d. Grupos de venezolanos prefieren pasar la noche alrededor de las oficinas de Migraci\u00f3n. Sin importar el fr\u00edo de hasta 6 grados, el mayor temor es avanzar hacia Tulc\u00e1n, Ibarra, Quito u otra ciudad cercana. Leibys Mart\u00ednez, de 29 a\u00f1os, ha permanecido dos d\u00edas en Rumichaca durmiendo en carpas junto a otros compatriotas. \u00c3\u0089l vive desde hace seis meses en Guaranda, pero volvi\u00f3 a la frontera para reencontrarse con su esposa y sus dos hijas. Su prop\u00f3sito es llevar a su familia a Guaranda, en donde trabaja como alba\u00f1il y gana USD 20 al d\u00eda. Pero dice que va a esperar hasta el jueves antes de viajar. Solo hay que esperar que pase este mal momento\u009d. La poca presencia de venezolanos en Tulc\u00e1n tambi\u00e9n se siente en la Casa Hogar Jes\u00fas del Migrante. El refugio es administrado por la ecuatoriana Yolanda Montenegro. Cuenta que hasta antes del crimen de Diana llegaban a su casa alrededor de 130 personas al d\u00eda, a quienes les daba una cama, un techo y les prestaba la cocina para que se preparen sus alimentos. Pero entre el domingo y el lunes han llegado solo 30. La puerta de la Casa Hogar est\u00e1 abollada y los vidrios de las ventanas fueron rotos. Yolanda dice que despu\u00e9s del crimen de Diana lleg\u00f3 gente a golpear su puerta y a exigir que desaloje a los venezolanos. Fue terrible, espantoso, sobre todo para los ni\u00f1os que lloraban. Todos est\u00e1bamos asustados. Los ni\u00f1os no quer\u00edan dormir durante toda la madrugada, fue angustiante\u009d. Antes de los incidentes, los extranjeros hac\u00edan filas afuera de su casa para entrar y conseguir una cama. Ahora Yolanda cuenta que los pocos que llegan golpean la puerta y nerviosos le ruegan que abra pronto. Est\u00e1 mal que los ecuatorianos se hayan ensa\u00f1ado contra todos los venezolanos que llegan a nuestro pa\u00eds; hay gente buena y mala en todo lado\u009d. La mujer tambi\u00e9n recuerda que Jordi Rafael, quien apu\u00f1al\u00f3 a Diana, se qued\u00f3 en su casa tres d\u00edas. Se ve\u00eda como un chico tranquilo, pero yo siempre digo que por uno no pueden pagar todos\u009d. (I) Fuente: https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/temor-venezolanos-eviten-tulcan-ibarra.html<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":252696,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[54,32,51,35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252695"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=252695"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252695\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/252696"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=252695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=252695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=252695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}