{"id":258218,"date":"2021-03-23T19:25:50","date_gmt":"2021-03-23T19:25:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/?p=258218"},"modified":"2021-03-23T19:25:50","modified_gmt":"2021-03-23T19:25:50","slug":"enrique-tabara-el-gran-maestro-ecuatoriano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/enrique-tabara-el-gran-maestro-ecuatoriano\/","title":{"rendered":"Enrique T\u00e1bara, el gran maestro ecuatoriano"},"content":{"rendered":"<p>Un gran maestro de la pintura ecuatoriana nace un 21 de febrero en la ciudad de Guayaquil. Desde chica pude observar sus obras, siempre ubicadas en un espacio preferencial en la mayor\u00eda de hogares que visitaba.<\/p>\n<div id=\"attachment_258219\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-258219\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-258219\" src=\"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ecuador-times-ecuador-news-enrique-tabara-the-great-ecuadorian-master.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"574\" \/><p id=\"caption-attachment-258219\" class=\"wp-caption-text\">Enrique T\u00e1bara, el gran maestro ecuatoriano<\/p><\/div>\n<p>Mis abuelos, quienes ten\u00edan una particular afici\u00f3n al arte en general, fueron quienes, con mucho entusiasmo y paciencia, contestaban todas mis preguntas e inquietudes desde que era una ni\u00f1a. Siempre me deslumbraron todas esas formas y colores que ocupaban esas paredes.<\/p>\n<p>Quien m\u00e1s me intrigaba fue Enrique T\u00e1bara, de quien ten\u00edan una obra con una dedicatoria a ellos y tambi\u00e9n una paleta con una gama de colores vibrante y atrevida. Pero \u00bfqui\u00e9n era \u00e9l? Este maestro que estudi\u00f3 en la \u00e9poca dorada de la Escuela de Bellas Artes de Guayaquil, que en ese entonces contaba con talentosos maestros como Hans Michaelson y Luis Mart\u00ednez Serrano.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 50, la obra de T\u00e1bara tuvo excelentes cr\u00edticos en la Primera Bienal Hispanoamericana de Arte en la ciudad de Barcelona, Espa\u00f1a, luego vino una racha de premios internacionales, a tal grado que el famoso pintor catal\u00e1n Joan Mir\u00f3 le obsequi\u00f3 al talentoso Enrique T\u00e1bara una de sus obras.<\/p>\n<p>Conocer la trayectoria de este virtuoso pintor me motiv\u00f3 a conocer la obra de otros artistas ecuatorianos. Fue por \u00e9l que naci\u00f3 esa inquietud y apreciaci\u00f3n por la pintura. En esa \u00e9poca, lo que m\u00e1s me llamaba la atenci\u00f3n eran estas piernas colgadas, algunas descalzas y otras que ten\u00edan puestos unos grandes zapatos, que, seg\u00fan mi apreciaci\u00f3n, desafiaban la ley de la gravedad, mostr\u00e1ndose tambi\u00e9n como frutos de un \u00e1rbol. \u00bfDe d\u00f3nde ven\u00edan estas piernas? o \u00bfA d\u00f3nde iban? \u00bfEra esa la meta o un punto de partida? Siendo esta la parte de nuestro cuerpo que nos conduce a distintos sitios o quiz\u00e1s retrocede cuando se siente amenazada, la que corre, salta y patea. Qu\u00e9 raro era para m\u00ed y a la vez qu\u00e9 divergente se sent\u00eda todo esto en mi curiosa cabeza.<\/p>\n<p>Fue en la d\u00e9cada de los 80 y los 90 que vi distintas versiones de las ya famosas piernas y patas, luego empec\u00e9 a ver insectos, muchos de ellos ubicados en una cuadr\u00edcula, esbozos de un tablero de juegos que desarrollaban destrezas de estrategia como el ajedrez. Nuevamente mi pregunta era \u00bfcu\u00e1l es el juego? \u00bfEs algo en lo que participan \u00fanicamente las figuras o est\u00e1n invitando al espectador a hacer una movida?<\/p>\n<p>Todo esto y mucho m\u00e1s me pregunt\u00e9 mientras crec\u00eda. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s tuve la suerte de conocer la colecci\u00f3n privada de Horst Moeller, la cual me dej\u00f3 impresionada, hab\u00eda algo de la iconograf\u00eda de T\u00e1bara con la que estaba familiarizada y a su vez pude apreciar otras versiones y formatos de la obra de este genial artista en sus distintas etapas.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2004 tuve la suerte de conocer a Enrique T\u00e1bara cuando yo trabajaba en un museo de Guayaquil, el hombre de los vibrantes colores ten\u00eda ya la cabeza blanca. Un saludo me bast\u00f3 para sentirme afortunada, todos quer\u00edan tener su minuto con el maestro, yo le agradezco por despertar en m\u00ed esa pasi\u00f3n hacia las artes. Me quedo con la satisfacci\u00f3n de que su legado art\u00edstico nunca perecer\u00e1. (O)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.eluniverso.com\/opinion\/columnistas\/enrique-tabara-nota\/\">https:\/\/www.eluniverso.com\/opinion\/columnistas\/enrique-tabara-nota\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un gran maestro de la pintura ecuatoriana nace un 21 de febrero en la ciudad de Guayaquil. Desde chica pude observar sus obras, siempre ubicadas en un espacio preferencial en la mayor\u00eda de hogares que visitaba. Mis abuelos, quienes ten\u00edan una particular afici\u00f3n al arte en general, fueron quienes, con mucho entusiasmo y paciencia, contestaban todas mis preguntas e inquietudes desde que era una ni\u00f1a. Siempre me deslumbraron todas esas formas y colores que ocupaban esas paredes. Quien m\u00e1s me intrigaba fue Enrique T\u00e1bara, de quien ten\u00edan una obra con una dedicatoria a ellos y tambi\u00e9n una paleta con una gama de colores vibrante y atrevida. Pero \u00bfqui\u00e9n era \u00e9l? Este maestro que estudi\u00f3 en la \u00e9poca dorada de la Escuela de Bellas Artes de Guayaquil, que en ese entonces contaba con talentosos maestros como Hans Michaelson y Luis Mart\u00ednez Serrano. En la d\u00e9cada de los 50, la obra de T\u00e1bara tuvo excelentes cr\u00edticos en la Primera Bienal Hispanoamericana de Arte en la ciudad de Barcelona, Espa\u00f1a, luego vino una racha de premios internacionales, a tal grado que el famoso pintor catal\u00e1n Joan Mir\u00f3 le obsequi\u00f3 al talentoso Enrique T\u00e1bara una de sus obras. Conocer la trayectoria de este virtuoso pintor me motiv\u00f3 a conocer la obra de otros artistas ecuatorianos. Fue por \u00e9l que naci\u00f3 esa inquietud y apreciaci\u00f3n por la pintura. En esa \u00e9poca, lo que m\u00e1s me llamaba la atenci\u00f3n eran estas piernas colgadas, algunas descalzas y otras que ten\u00edan puestos unos grandes zapatos, que, seg\u00fan mi apreciaci\u00f3n, desafiaban la ley de la gravedad, mostr\u00e1ndose tambi\u00e9n como frutos de un \u00e1rbol. \u00bfDe d\u00f3nde ven\u00edan estas piernas? o \u00bfA d\u00f3nde iban? \u00bfEra esa la meta o un punto de partida? Siendo esta la parte de nuestro cuerpo que nos conduce a distintos sitios o quiz\u00e1s retrocede cuando se siente amenazada, la que corre, salta y patea. Qu\u00e9 raro era para m\u00ed y a la vez qu\u00e9 divergente se sent\u00eda todo esto en mi curiosa cabeza. Fue en la d\u00e9cada de los 80 y los 90 que vi distintas versiones de las ya famosas piernas y patas, luego empec\u00e9 a ver insectos, muchos de ellos ubicados en una cuadr\u00edcula, esbozos de un tablero de juegos que desarrollaban destrezas de estrategia como el ajedrez. Nuevamente mi pregunta era \u00bfcu\u00e1l es el juego? \u00bfEs algo en lo que participan \u00fanicamente las figuras o est\u00e1n invitando al espectador a hacer una movida? Todo esto y mucho m\u00e1s me pregunt\u00e9 mientras crec\u00eda. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s tuve la suerte de conocer la colecci\u00f3n privada de Horst Moeller, la cual me dej\u00f3 impresionada, hab\u00eda algo de la iconograf\u00eda de T\u00e1bara con la que estaba familiarizada y a su vez pude apreciar otras versiones y formatos de la obra de este genial artista en sus distintas etapas. En el a\u00f1o 2004 tuve la suerte de conocer a Enrique T\u00e1bara cuando yo trabajaba en un museo de Guayaquil, el hombre de los vibrantes colores ten\u00eda ya la cabeza blanca. Un saludo me bast\u00f3 para sentirme afortunada, todos quer\u00edan tener su minuto con el maestro, yo le agradezco por despertar en m\u00ed esa pasi\u00f3n hacia las artes. Me quedo con la satisfacci\u00f3n de que su legado art\u00edstico nunca perecer\u00e1. (O) https:\/\/www.eluniverso.com\/opinion\/columnistas\/enrique-tabara-nota\/<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":258219,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[35,24],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/258218"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=258218"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/258218\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":258220,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/258218\/revisions\/258220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/258219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=258218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=258218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadortimes.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=258218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}