Asamblea aún no emite resolución sobre 30 de septiembre
En una entrevista con la cadena Ecuavisa, Fernando Cordero, presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, dijo el martes que piensa que es necesario permanecer en el Estado de Excepción en la capital de la nación. La declaración de este estado de emergencia fue una decisión tomada por el presidente Correa luego de que la policía se rebelara y protestara violentamente el pasado 30 de septiembre.
No obstante, Cordero piensa que la medida “no puede durar más de 60 días” porque así lo afirma la Constitución. “La Asamblea puede interrumpirla en cualquier momento” aseguró. El Presidente del legislativo dijo que al momento se encuentran protegidos por las Fuerzas Armadas y que el ambiente en la Asamblea es tranquilo y normal. Explico que se está investigando a las personas que participaron en la sublevación y también a otros poderes del Estado.
La sublevación policial dejó alrededor de 10 personas muertas y a más de 270 personas heridas. Miembros de la Asamblea también resultaron heridos durante los incidentes con la policía el pasado 30 de septiembre. La Escolta Legislativa abandonó a los Asambleístas, y debido a ello los militares se encargan de cuidar a los miembros de la Asamblea Nacional al momento.
De acuerdo a diario El Universo, Juan Carlos Cassinelli, coordinador de PAIS, afirmó que el proyecto de resolución en respuesta a la sublevación policial sería “más duro.” Ãngel Vilema, otro miembro de PAIS, está de acuerdo en el hecho de que la mayoría de los asambleístas del oficialismo estaban dispuestos a estar presentes en la sesión de ese día, pero que estuvieron de acuerdo con lo dicho por Irina Cabezas, encargada de la presidencia de la Asamblea durante los hechos, cuando ésta última afirmó que no existían las garantías necesarias para que se lleve a cabo la sesión.
Algunos miembros de la oposición han criticado la decisión de Cabezas. “A las 17:00 no había un muerto y todavía se podía haber impedido la masacre, y esa es la responsabilidad que debe determinarse.” dijo Alfredo Ortiz quien agregó que la presidenta encargada recibió la orden del Ministro de Gobierno de que no haga la sesión y eso fue la causa principal de lo que luego ocurrió en la noche, cuando se enfrentaron a bala militares y policías. Paco Moncayo, militar retirado, afirmó que fue lamentable ver que la presidenta encargada diga que no hay garantías y suspenda la sesión, cuando precisamente ese era el momento para que la Asamblea dé una respuesta, respaldando la democracia. Otro asambleísta de la oposición, Jorge Escala, dijo que los incidentes se podrían haber evitado si PAIS hubiera flexibilizado su posición frente a la Ley de Servicio Público y defendido los textos que aprobó inicialmente el Legislativo. Nivea Vélez, otra asambleísta, afirmó el lunes que las acciones de la asamblea fueron “penosas” porque “era el escenario para abordar el tema de conflicto y de esa forma evitar tantos muertos por errores políticos.”
Diario El Universo informó a primeras horas del martes que PAIS planeaba reforzar su resolución en contra de los incidentes de 30 de septiembre y así ratificar su posición en el hecho de que los incidentes fueron de hecho un intento de golpe de estado. El proyecto de resolución también planea pedirle a la Fiscalía investigar los incidentes.
Irina Cabezas, la legisladora que tenía encargada la presidencia el día de la sublevación, declaró en una entrevista con El Universo el lunes que “el grupo de policías insubordinados que secuestraron al presidente querían chantajear a la Asamblea al forzarnos a cambiar la ley para proceder a liberarlo”.





