Las reformas a la Ley de Tránsito incluyen sanciones más severas
La sanción para los conductores que manejen en estado etílico y causen un accidente que deje a alguna persona muerta, serán recluídos en una cárcel de 8 a 12 años (como ya estaba previamente estipulado) y si hay heridos, serán sentenciados a prisión de entre 4 a 5 años.
Además, se les dará 30 días de prisión y se les quitarán 30 puntos las licencias de quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol.
En el caso de las operadoras de buses de transporte público, si ocasionara un accidente, la operadora será responsable de los daños civiles y en caso de negligencia, se retirará el cupo del carro accidentado. Además de la prisión de seis meses a un año, la suspensión de la licencia por el mismo periodo y multa de tres salarios mínimos a los conductores de buses de transporte público, pero solo internacional, intrarregional, interprovincial e intraprovincial. La operadora será responsable y podrá ser suspendida por 60 días.
Aquellos que ofrezcan servicios de transporte público sin los respectivos permisos, serán sancionados con el valor de dos sueldos básicos y la detención de su vehículo por una semana.
Si el conductor pierde los 30 puntos, su licencia será suspendida por 60 días y deberá realizar un nuevo curso en la escuela de conducción, de esa manera podrá recuperar 20 puntos. Si nuevamente pierde esos puntos recuperará 15 y la licencia se la suspenderá 120 días. Si por tercera vez pierde todos esos puntos, la licencia será suspendida por el periodo de un año. Si pierde los puntos en cuatro ocasiones se le retirará definitivamente la licencia.
Esta reforma será entregada al Presidente Rafael Correa la próxima semana para su pronunciamiento.
Fuente: El Universo





