Hoy se vive en Egipto El día de la partida
Hoy en el día once de la multitudinaria protesta egipcia, miles de personas se han congregado en un rezo masivo, donde musulmanes, cristianos, hombres y mujeres participan para sacar a Hosni Mubarak, quien ha gobernado el país desde 1981.
El día de la partida es el nombre que le han puesto los protestantes a este día, pues aseguran que hoy el presidente deja el poder.
En la plaza de la liberación hay un ambiente de felicidad, alegría y paz. El Ejército ha intensificado los accesos a la plaza hoy, el control es mayor y sólo se ha permitido el acceso de uno en uno, lo que ha provocado numerosas colas de personas. Además los manifestantes comprobaban esta mañana los documentos de identidad de las personas que accedían al lugar para que no se cuele ningún policía o agente al servicio del Gobierno que pueda ocasionar disturbios.
Mientras las reacciones internacionales se mantienen, la Unión Europea apoya “una reforma democrática sustancial en Egipto” que recoja las aspiraciones democráticas de los ciudadanos. La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha pedido que se investigue si la violencia de los últimos días estaba planeada y por quién. El Gobierno estadounidense informa que la administración de Barack Obama está hablando con el Ejecutivo egipcio para que Mubarak dimita “inmediatamente” y se forme un Gobierno respaldado por el Ejército que prepare al país para las elecciones en otoño. La Casa Blanca teme que la ola de violencia se extienda por la región.
No hay mayor presencia de violencia sin embargo se ha alertado que varios simpatizantes de Mubarak han llegado a la plaza Tahrir y han protagonizado algunos primeros enfrentamientos con los manifestantes de la oposición en las zonas adyacentes; mientras tanto, el canal Al Yazira ha denunciado que sus oficinas en El Cairo han sido asaltadas y saqueadas.
En estos momentos los líderes de la protesta están considerando marchar al palacio presidencial, que está a ocho millas de la plaza; sin embargo, algunos tienen miedo de que eso le disguste al gobierno y se desencadene otro baño de sangre.
El vice-presidente egipcio ha pedido a la gente que no participe en más manifestaciones, sin embargo la gente sigue llegando desde el puente Qasr al Nile.





