Videojuegos con fines médicos
El juego, que tomó cuatro años desarrollar, permite inducir y regular determinados estados emocionales en personas con transtornos alimenticios y jugadores patológicos, como el enfado, la ira o el aburrimiento.
El tratamiento, que dura cuatro meses, promete mejorar el manejo de emociones negativas las capacidades de planificación y valoración de consecuencias a corto-medio plazo, los estilos de afrontamiento ante el estrés (autocontrol emocional, demora de la respuesta, capacidad de relajación y auto observación sensorial, el pensamiento alternativo y la toma de decisiones). Una serie de biocensores registran las reacciones fisiológicas (pulsaciones, respiración) y detectan expresiones faciales y la voz, todo esto influye dentro del juego, cuyo objetivo es tratar de salir de la isla.
El paciente (de entre 18 y 35 años) deberá jugar, supervisado médicamente, de 20 a 30 minutos antes de cada sesión de terapia.
Según Susana Jiménez Murcia, jefe de la Unidad de Juego Patológico del hospital y otra de los responsables clínicos del proyecto, entre el 75% y 80% de pacientes superan la ludopatía. Y el 65% se logra recuperar de la bulimia nerviosa y otros transtornos alimenticios, afirma Fernando Fernández Aranda, jefe de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del hospital y uno de los coautores del proyecto. Al usar el videojuego como complemento de la terapia cognitivo-conductual convencional, se puede mejorar la eficacia del tratamiento.
Fuente: El País





