Problemas internos, insalubridad y delincuencia en acampada del Sol
A casi tres semanas de la manifestación que dio comienzo el llamado “Movimiento 15-M”, las acampadas aún se mantienen en muchas ciudades de España. La mayor de todas es la de la Puerta del Sol, donde reside una comunidad de unos 150 “okupas” venidos de todos los rincones del país e incluso del extranjero.
Pero las condiciones de salubridad dentro de las acampadas ya están dejando mucho que desear. Tanto la prensa como los servicios sanitarios del ayuntamiento han venido advirtiendo que puede producirse un brote infeccioso. A lo largo de la última semana las pulgas, las chinches, las cucarachas y las ratas han hecho acto de presencia en la acampada.
Otro problema de salud pública es el alcantarillado. Las cloacas de la Puerta del Sol están cercanas a su saturación y en serio peligro de colapsarse.
La convivencia en el campamento no pasa por sus mejores momentos. De la camaradería los primeros días se ha pasado al recelo, los hurtos y las acusaciones cruzadas entre los acampados. El último incidente fue ayer cuando saltó a los medios una denuncia de la comisión de Feminismo por acoso sexual.
Los comerciantes de la Puerta del Sol y calles aledañas también se están viendo afectados. Sus ventas se habían desplomado porque la insalubridad y la inseguridad de la plaza aleja a los clientes.
Lejos de disminuir el tamaño del asentamiento ha ido creciendo por días. Muchos turistas, sobre todo los extranjeros, evitan cruzarla por miedo a ser atracados.
Fuente: Libertad Digital





