Laura trabaja para un Ángel
Entre las calles Domingo Sabio y La 16, en el Suburbio de Guayaquil, se encuentra una pequeña tienda de abarrotes llamada Miguel Ãngel, bautizada así en honor al tercer hijo de Laura Barr Mancheno, una mujer sencilla y trabajadora que lucha día a día para mantener su hogar.
Laura tiene dos hijos mayores, es viuda y al momento vive sola con su hijo Miguel Ãngel, un joven de 17 años que nació con síndrome de Down. Debido a la condición de su hijo, Laura solía frecuentar SERLI (Sociedad Ecuatoriana Pro Rehabilitación de los Lisiados) para realizarle terapias a Miguel Ãngel, pero debido a su falta de recursos económicos dejó de llevarlo a las terapias.
Cierto día, Laura recibió la recomendación de pedir apoyo a Fundación Cruzada Nueva Humanidad (FCNH). El abogado Ãlvaro Noboa me ayudó con las terapias y con las botas especiales para la escuela porque él (Miguel Ãngel) tenía los piecitos virados, cuenta esta madre de 60 años de edad sentada afuera de su tienda, que ya lleva dos años en funcionamiento.
Esta no sería la primera vez que Laura solicita ayuda a FCNH, hace 10 años se propuso poner un negocio, por lo que le fueron donados $1,000 pero mi esposo se enfermó, sufría del hígado y ocupé ese dinero para sus medicinas, dice Laura, quien agregó que a raíz del fallecimiento de su esposo volvió con verguenza a recurrir a FCNH. Ya no tenía de dónde sacar, él (Miguel Ãngel) usa pañales y una medicina cara todos los días, así que fui de nuevo a pedir ayuda y el abogado (Ãlvaro Noboa) me regaló nuevamente $1.000 para poner mi negocio.
Laura Barr sigue trabajando en su tienda y está muy agradecida con el Ab. Ãlvaro Noboa y FCNH, ya que sin su ayuda no habría podido salir adelante ni celebrar el próximo cumpleaños de su hijo menor.
(MS)





