Luisa juega con hilos de colores
Su cama está junto a una máquina de coser y pequeñas piezas de ropa de niños adornan las paredes de su habitación, ella ha cosido toda la vida, dice Victoria Lavayen, nuera de Luisa Flores, una costurera que viste a muchos niños en el Suburbio Oeste en La 27 y La B.
En el año 2005, Luisa realizó un préstamo de $ 1.000 a la Fundación Cruzada Nueva Humanidad para comprarse una máquina de coser y telas para trabajar Me dijeron que el abogado Ãlvaro Noboa me podía ayudar si se lo pedía y así fue, cuenta Luisa.
Actualmente Luisa vive con su hijo, sus nietos y su nuera, quien le ayuda en la costura de ropa para niños. Es ropa para jugar, colorida y fresca. Victoria comenta que lo que más les piden son faldas de uniforme y que la época más ajetreada es marzo pues comienza la época escolar y piden muchos uniformes.
(MS)





