Fundación Narices Rojas trae alegría a hospitales
A raíz sufrir por una enfermedad conocida como miastenia gravis y esperar internada por más de dos meses en un hospital, Raquel Rodríguez Rivera fundó una organización sin fines de lucro llamada Narices Rojas.
Estar al borde de la muerte me hizo tener otra perspectiva de la vida, empiezas a disfrutar todo con mayor intensidad, a verlo todo más hermoso.

Raquel Rodríguez
A pesar de su debilidad física por su enfermedad del corazón ella no desistió cuando los doctores le recomendaron llevar un estilo de vida más calmado. Durante sus estudios en Perú, en el 2003, Raquel descubrió que habían payasos en hospitales, posteriormente entró a un taller, como oyente y después tomó el curso de todo lo que significa el payaso de hospital.
En el 2004, Raquel atendió un taller Víctor Stivelmen, en este tiempo ella lo nombró su maestro pues le ayudó a enamorarse de la nariz y ser un payaso de hospitales. Un año después, Raquel organizó un encuentro internacional de payasos de hospital.
En el 2006 Raquel inició el trabajo con la fundación, la cual actualmente cuenta con 43 voluntarios fijos cuya labor es atender el estado emocional y afectivo de los pacientes, ya sean niños y adultos. Los voluntarios de Narices Rojas tiene un acuerdo tácito con los hospitales Francisco Icaza Bustamante y el León Becerra. A pesar de ser voluntarios los Narices Rojas tienen una capacitación muy sistemática y profesional que les permite realizar su trabajo sin afectar a los pacientes.
La fundación consigue voluntarios por medio de talleres de formación y los que se enamoran de la nariz se vuelven nuestros voluntarios. Mirar la nariz, se refiere a el trabajo del payaso que logra viendo su emociones, el payaso es un símbolo del amor, la pureza, la ingenuidad.
Somos como doctores del alma y nos ocupamos de la salud emocional. Para el 2014 Raquel quiere formar un staff de payasos para hospitales, de esta manera esperan llegar a diferentes lugares que necesiten ayuda.
El conocido doctor Patch Adams atendió por tres años los cursos, y su presencia como padrino y figura más representativa de este trabajo que se hace a nivel mundial, impulsó a la fundación. (AV)





