Correa y Nebot, por separado, rinden homenaje a Guayaquil

Jaime Nebot y Rafael Correa
Como ocurre desde hace 6 años, el presidente de la República, Rafael Correa y el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, en el mismo Malecón 2000, pero en los extremos (norte y sur), a la misma hora y con invitados diferentes, presidieron ayer sendas sesiones populares con invitados diferentes y enfervorizados partidarios, que, en medio de banderas tricolores, celeste y blanco, pancartas, música y vídeos, hicieron del espacio el momento oportuno para pedirles, a gritos, la reelección en sus cargos.
El presidente Correa, en su discurso de orden, afirmó que su gobierno le ha entregado a Guayaquil centenares de millones de dólares para obras y servicios; cuestionó, una vez más, el modelo exitoso de la administración municipal; sin nombrarlos, se refirió a cada uno de sus posibles contrincantes en los próximos comicios; defendió al Consejo Nacional Electoral; y, saludó y felicitó el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela.
Por su parte, el alcalde Nebot dio cuenta de la gigante obra que realiza para mejorar las condiciones de vida de todos los habitantes de Guayaquil; de los nuevos proyectos que se emplazarán, principalmente, en los sectores populares; censuró, duramente, el tratamiento legislativo del nuevo Código Penal, lo mismo que a ciertos jueces corruptos; reclamó independencia de parte de las distintas funciones del Estado; y, exhortó a continuar con el Guayaquil de hoy, solidario y eficaz. ET





