Policías rinden declaraciones pero no colaboran en investigaciones

Teniente coronel Diego Sandoval acudió a las 0900 a la Fiscalía de Durán a dar su versión.
Ocho policías identificados fueron considerados sospechosos de haber disparado contra el hincha barcelonista George Michael Murillo León, herido de muerte en Guayaquil, previo al Clásico del Astillero jugado el pasado 4 de noviembre.
Héctor Vanegas, abogado defensor de los familiares de la víctima, anunció que hoy presentará una acusación particular contra los uniformados que habrían disparado al aire y a la hinchada, por el delito de odio y vinculación directa en los acontecimientos suscitados en el puente de la Unidad Nacional.
Vanegas aseguró que la Policía conocía que los únicos que dispararon contra Michael Murillo fueron uniformados y que ese personal ya está plenamente identificado.
Diego Sandoval, jefe policial del distrito Durán, acudió esta mañana a la Fiscalía cantonal para dar su versión. Sin embargo éstas fueron puestas en duda por Vanegas, quien asegura que las declaraciones de Sandoval eran inconsistentes.
Siendo él el responsable del personal policial desconoce por qué no se acordonó el área. Dice que él escuchó disparar y ordenó que se detengan. Pero no ha pedido una explicación y no tiene un informe de las personas que dispararon. Ni ha dado los nombres de ellos, señaló Vanegas.
Familiares del joven fallecido criticaron el accionar policial de ese día, ya que la policía no ayudó al joven abatido ni siquiera para movilizarlo a una casa de salud, y cuestionaron por qué no se ha exigido a todos los policías que dispararon que justifiquen por qué lo hicieron.





