Cambio climático derrite el subsuelo del ártico

Cumbre Doha 2012
El derretimiento de los subsuelos árticos congelados, el permafrost, amenaza con afectar considerablemente el recalentamiento y debe ser tomado en cuenta en los modelos climáticos. Por ello se recomendó el día martes en Doha el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA)
A causa del rápido aumento de las temperaturas en las regiones árticas, el permafrost ya se está derritiendo, indicó Kevin Schaefer, investigador de la Universidad de Colorado y principal autor del tema para el PNUMA.
El permafrost representa más o menos un cuarto de la superficie de tierra en el hemisferio Norte. Globalmente encierra 1,7 billones de toneladas de carbono, más o menos el doble de CO2 presente en la atmósfera. De acuerdo con Schaefer si esta material orgánico se derrite liberaría lentamente todo el carbono que acumuló y neutralizó con el paso de los siglos. Una vez que empieza a derretirse el proceso es irreversible. No hay ninguna forma de para volver a capturar el carbono liberado.
El problema yace en que este exceso de CO2 liberado en la atmósfera jamás fue incluido en las proyecciones sobre el calentamiento climático. Si se derrite el permafrost produciría el equivalente de 43,000 a 135,000 millones de toneladas de CO2 adicionales para el 2020, lo que representa un 39% de las emisiones totales a la fecha de hoy.





