La negligencia hizo insegura a La Roca
Según un informe de la Policía de Criminalista del Guayas, la Cárcel de máxima seguridad de Guayaquil, conocida como La Roca, de donde se fugaron 18 reos el pasado 11 de febrero, funcionaba con deficiencias y negligencias administrativas.

Paredes destruídas en La Roca
Entre ellas, la cárcel (administrada por el Gobierno), tenía falencias de seguridad, específicamente, daños en las cámaras de vigilancia, en el detector de metales y el detector de rayos X.
Esto, de acuerdo con la Policía, pudo haber abierto la posibilidad de que al centro ingresen armas y municiones.
El informe también revela que el día de la fuga habían varias cámaras apagadas así como también el televisor para monitoreo; cables colapsados, 7 de 11 luces interiores apagadas y, en la seguridad externa, 234 metros de mallas con un cercado eléctrico que tampoco funciona.
De acuerdo al informe, todas estas falencias fueron informadas al director de la carcel Javier Cevallos González, el cual actualmente está en prisión preventiva junto con los 14 guías penitenciarios que estuvieron el dia de la fuga. Ha sido tal la negligencia en la administración de La Roca, que los delincuentes más peligrosos y más buscados del país, tuvieron 2 horas para fugarse sin que nadie se percatara, con el agravante de que hasta se despidieron dejando mensajes escritos en las paredes.

El mensaje hace referencia al Alcalde de Guayaquil, quien junto al municipio, construyó la prisión, pero dejó su administración en manos del Gobierno de Correa.





