Francisco I: Humilde y crítico con los políticos
El Papa Francisco I es un jesuita que posee una buena formación académica. Amante del tango e hincha del equipo de fútbol San Lorenzo, ha mantenido fricciones con los gobiernos del fallecido Néstor Kirchner y de su esposa Cristina Fernández, actual Presidenta de Argentina, por no estar de acuerdo en temas como el matrimonio homosexual y la anticoncepción.
Jorge Mario Bergoglio, cardenal de 76 años, es un hombre parco, con una espiritualidad marcada que se apega a las tradiciones seculares del catolicismo. Luego de haber rechazado una elegante mansión arzobispal en Buenos Aires, decidió vivir en un departamento pequeño donde pasa la mayor parte de su tiempo.
Su biógrafa, Franscesca Ambrogetti, describe su personalidad como absolutamente moderada. Sobriedad y austeridad es su estilo de vida. Viaja en subte (metro), en colectivo (autobús), los viajes a Roma los hace en clase turista, narró.
Bergoglio encabezó manifestaciones en Argentina, movilizó a los sacerdotes en defensa de la unidad familiar y convocó vigilias frente al Parlamento. Entre 1973 y 1979, fecha en la que dio la dictadura militar, fue enviado a Alemania, de donde pasó a la iglesia de La Compañía de Jesús de Córdoba.
Su participación en la dictadura y sus esfuerzos para mantener alejados de los problemas políticos a los jesuitas han sido motivos de controversia.
Francisco I suele reservar discursos con palabras duras tanto para los políticos como para la ciudadanía, durante sus apariciones en público donde ha señalado la pobreza masiva, la marginación y la desigualdad social que vive Argentina.






