Representante huaorani informa sobre cifras de taromenanes fallecidos
El vicepresidente de la nacionalidad huaorani, Gilberto Nenquimo, informó que al menos ocho indígenas taromenane serían las víctimas mortales del ataque ejecutado el viernes pasado por parte de los huaoranis.
Ayer se llevó a cabo el tercer sobrevuelo en Orellana, para localizar el paradero exacto de la posible masacre, pero esta vez los delegados indígenas no fueron partícipes. “La nacionalidad huaorani expresa su preocupación e inconformidad por la manera en la que se maneja la investigación sobre la presunta muerte de un grupo de taromenanes”, dijo el presidente de la nacionalidad huaorani, Cawetipe Yeti.
Pero no son los únicos descontentos, el fiscal del caso, Raúl Chimarro, se enfadó al enterarse de que de parte de la Fiscalía irían solo dos personas y que no se permitiría que vayan los delegados de la Policía, debido a esto, finalmente el ministerio cedió y viajó todo el equipo investigativo.
Mientras tanto, según información publicada por diario El Comercio, las dos niñas taromenane que tras el ataque fueron llevadas por los guerreros huaorani, fueron vacunadas a las 18:00 del miércoles 3 de abril, cuando funcionarios del Ministerio de Salud ingresaron a la comunidad de Yarentaro, en el cantón Aguarico.
La vacunación se llevo a cabo, porque las menores nacieron en un grupo de personas aisladas, ellos les inyectaron vacunas contra la hepatitis B, la fiebre amarilla y la gripe.
La dirigencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, pidió al Estado que tome medidas más efectivas para proteger a los pueblos no contactados, y advierten que su desaparición sería considerado como genocidio.





