Letizia de Asturias se practicó un aborto voluntario

Letizia Ortiz
El primo de la princesa, David Rocasolano, revela en su libro Adiós Princesa, que los futuros reyes de España le solicitaron que destruyera las pruebas de un aborto voluntario de Letizia en el año 2002. Efectivamente Rocasolano dice que el expediente fue quemado en el fregadero de su casa para evitar que los monarcas, Juan Carlos y Sofía, y la opinión pública conocieran este episodio en la vida de la Princesa de Borbón.
La editorial FOCA que publicó el libro, dice que las pruebas pueden ser confrontadas y una de ellas es la factura por 240 dólares que la princesa pagó por el aborto, en la clínica Dator, que está publicada en el libro. Ramón Akal, dueño del sello editorial, expresa que la publicación del documento no vulnera la Ley de Protección de Datos: No develamos un historial médico; publicamos una información que confirma un hecho de hondo calado político en un país donde se está hablando de una reforma del aborto. Ahora, que cada instancia diga lo que tenga que decir.

Portada del libro Adiós, Princesa
David Rocasolano fue uno de los familiares más allegados de la princesa. Fue él quien le tramitó la separación con su primer marido, Alonso Guerrero. Además, fue él quien consultó sobre las capitulaciones matrimoniales que debió firmar antes de llegar al altar. Sin embargo, fue convencido de escribir un libro en el que cuenta un detallado relato sobre un supuesto embarazo de la ex periodista y la interrupción voluntaria de su embarazo en el 2002, un año antes de conocer a Felipe de Asturias, heredero de la Corona Real de España.
Adiós, Princesa, relata el origen modesto de los Ortiz-Rocasolano, la vocación periodística de Letizia, sus continuos cambios de personalidad, su obsesión por las filtraciones a la prensa, además de la mala relación que mantiene con sus hermanas Telma y Ãrika, quien se suicidó el 7 de febrero del 2007, y con Ana Togores, la segunda esposa de su padre, Jesús Ortiz.
La casa Real aun no se pronuncia al respecto, mientras que varios medios de comunicación se negaron a publicar este libro por considerar los antecedentes de David Rocasolano, quien estuvo involucrado en el caso de corrupción de Ciempozuelos donde fue acusado de extraer 385.000 euros de la cuenta a dos alcaldes socialistas que ingresaron enormes cantidades de dinero en paraísos fiscales provenientes del negocio inmobiliario. Además, muchos han interpretado, el relato, como un intento de alcanzar notoriedad, una venganza o un ajuste de cuentas del primo.





