Trece víctimas es el saldo de un deslave en Esmeraldas
Un grupo de rescatistas trabaja intensamente en el recinto Tabete, en la parroquia Chinca de la provincia de Esmeraldas, donde la noche del pasado martes se desplomó una montaña casi en su totalidad luego de dos horas de intensa lluvia, y la tierra que descendió dejó sepultadas a trece personas. Solo siete cuerpos fueron hallados y retirados hasta las 15:00 de ayer, según el gobernador Rafael Lemos.
Sentimos un fuerte zumbido en la tierra, de ahí un vecino nos avisó que la loma se había venido abajo, fuimos al lugar y solo vimos que todo estaba bajo tierra, las casas ya no estaban en el lugar, narró Mariano Alcívar quien lloraba la muerte de su padre.
Una de las escenas más estremecedoras se observó cuando los cuerpos de una pareja conformada por Luis Alcívar Mecías, de 25 años, y Rosario Salazar Mala, de 15, fueron sacados de entre los escombros, agarrados de las manos y en medio de ellos se encontraba su bebé de 6 meses.
Ernesto Estupiñán, alcalde de Esmeraldas dio la orden al Comité de Operaciones Emergentes (COE) de que active la emergencia, y a las 03:00 de ayer el burgomaestre llegó a la zona donde decenas de moradores, desesperados, pedían ayuda.
Policías y militares se encargaron de acordonar la zona del deslave, e impideron el acceso a los medios de comunicación, pero los moradores del sector, quienes llegaron minutos después rompieron el cerco de seguridad para poder ingresar. Las autoridades advirtieron del peligro de más deslaves en la zona.






