El papa Francisco decide romper la tradición y no vacacionar
La alcaldesa de Castel Gandolfo, Milvia Monachesi, reconoció que para localidad es un grave problema que el papa Francisco haya decidido no vacacionar este año ahí, dado que afecta directamente para su economía por la falta de turismo.
“Ha penalizado sobre todo a la actividad del centro histórico, en particular, bares, restaurantes y tiendas de recuerdos”, explicó a Efe la alcaldesa.
Monachesi recordó que son 400 años desde que el pueblo, de 9 000 habitantes, recibe a los pontífices. “Es una tradición secular”, sostiene.
El papa argentino, de 76 años, ha desertado de la tradición y ha decidido permanecer todo el verano trabajando en el Vaticano. Durante este mes el papa ha dictado medidas de reformas sobre la economía y las finanzas vaticanas, muy cuestionadas, sobre todo, por el papel de su banco, el Instituto para las Obras de Religión (IOR).





