La explotación del Yasuní continúa teniendo partidarios y detractores
En la provincia amazónica de Orellana las opiniones de las autoridades con respecto a la explotación del bloque ITT ubicado en el Parque Nacional Yasuní, están divididas.
A nivel político también existe una división marcada, ya que los alcaldes Francisco de Orellana, Joya de los Sachas, Loreto y Aguarico, apoyan la propuesta del Ejecutivo, pues ven en ella una “oportunidad” para mejorar la calidad de vida de sus poblaciones.
Sin embargo, la prefecta de esta provincia, Guadalupe Llori, señala su rechazo por este intento de extraer más crudo, pues su postura está enfocada en defender el Parque Nacional Yasuní y su ecosistema para evitar la contaminación de su provincia después de 30 años de explotación petrolera.
Por su parte, Anita Rivas, alcaldesa de Coca, asevera que en el presidente Rafael Correa han encontrado un apoyo incondicional, pues han desarrollado en conjunto proyectos que han mejorado la calidad de vida del cantón.
Sin embargo, hay quienes ya no creen en las promesas políticas, como es el caso de Hernán Velásquez, quien tiene 55 años y vive en la parroquia San Carlos, una de las más afectadas por la contaminación.
Velásquez recuerda que una de sus hijas se quedó sin cabello y que tuvo que ingerir medicación por tiempo prolongado para poderse recuperar, y pese a que actualmente mediante spots publicitarios se promociona que en la actividad extractivista se utilizará tecnología de punta su posición ante este tema continúa siendo escéptica.





