Nobel de la Paz para organización clave en destrucción de armas químicas
El premio Nobel de la Paz 2013 recayó en la organización OPAQ, cuyo trabajo fue clave en la certificación del uso de gas sarín en la guerra civil de Siria y la posterior destrucción de armas químicas en ese país, lo que evitó un inminente ataque de Estados Unidos a Damasco, y una posible confrontación mayor, en la que podría haber intervenido Rusia.
Es una pequeña entidad con un presupuesto modesto que envió a sus expertos a Siria luego de que un ataque con gas sarín causara la muerte de cientos de personas en agosto y su despliegue, respaldado por Naciones Unidas, ayudó a evitar un ataque estadounidense contra el presidente sirio, Bashar al-Assad.
Thorbjoern Jagland, jefe del comité del Premio Nobel de la Paz, dijo que el galardón era un recordatorio para que las naciones con grandes reservas de armas químicas, como Estados Unidos y Rusia, se deshagan de sus propios arsenales, “especialmente porque están demandando que otros hagan lo mismo, como Siria”.
Este reconocimiento para la OPAQ marca el retorno a las raíces clásicas del Nobel de la Paz, relacionadas con el desarme ya que galardones otorgados a La Unión Europea y a Barack Obama generaron críticas respecto de que el comité se estaba alejando del espíritu del premio, fundado por el sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita, quien en su testamento de 1895 señaló que el premio debía entregarse en relación con una de tres causas: la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de los ejércitos y la formación y expansión de congresos de paz.






