Estados Unidos se complica por espionaje
Tras doce años de adoptarse el Patriot Act, que permite al FBI interceder mails, llamadas y demás, sin una orden judicial, cerca de 4 500 personas protestaron frente al Capitolio solicitando que se revele la magnitud de los programas de vigilancia de la Agencia de seguridad nacional (NSA por su acrónimo en inglés) y se reforme la legislación que los autoriza.
El acto se dio en base al debate que desataron las revelaciones de Edward Snowden sobre los niveles de espionaje por parte de instituciones federales de Estados Unidos en países extranjeros.
Mike Rogers, presidente del comité de inteligencia de la Cámara de Representantes, defendió los programas de vigilancia y agregó que gran parte de la información pública, incluyendo acusaciones de que la NSA espió a ciudadanos franceses estaba errada. Por su parte Peter King, presidente del subcomité de contraterrorismo e inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que la realidad es que la NSA salvó a miles de vidas, no solo en Estados Unidos, sino también en Francia, Alemania y en toda Europa.
El exvicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, opinó que el país ha perdido influencia global debido a que sus adversarios ya no le temen y han perdido la confianza de sus amigos. Esa era la clave y la base de nuestra capacidad de influencia, indicó.
Hoy EE.UU. se reunirá con España para tratar el caso de espionaje, y la próxima semana lo discutirá con Alemania.






