Nieta de Cousteau visitó zonas amazónicas contaminadas
La nieta del explorador oceanógrafo francés Jacques Cousteau, Alexandra, visitó ayer el pozo Aguarico 4, en la provincia de Sucumbíos, para constatar la contaminación de la selva por las operaciones de la petrolera estadounidense Chevron al no ejecutar planes de remediación antes de su salida del país.
Varias comunidades del oriente ecuatoriano demandaron a Chevron por daños ambientales y ganaron un juicio por 9 500 millones de dólares que la empresa se niega a pagar y, al contrario, ha demandado a los indígenas y sus abogados, acusándolos de concusión e involucrando al actual gobierno, por lo que el Estado inició la campaña “la mano sucia de Chevron, que incluye llevar a personalidades mundiales a constatar los daños ambientales.
Cousteau se mostró impresionada por la contaminación del sitio. Nunca he visto algo parecido, dijo la activista ambiental y comentó que el caso del derrame de crudo en una zona del Golfo de México, ocasionado por la British Petroleum Company, no es parecido a la situación ecuatoriana. Aquí me parece una tarea más difícil de remediar y volver a tener la naturaleza y las comunidades sanas, indicó.
Dentro de la campaña La mano sucia de Chevron han llegado el actor Danny Glover; la experta en petróleo Antonia Juhasz; y la alcaldesa de Richmond (California), Gayle McLaughlin.
Haré todo lo que pueda para apoyarlos en sus esfuerzos para volver a reclamar ese trocito de Ecuador, sostuvo Cousteau.





