Azul y no tan rosa, gana el primer Goya para Venezuela
Azul y no tan rosa, la ópera prima del director y actor Miguel Ferrari, recibió el Premio Goya al mejor filme iberoamericano superando en la competición a La jaula de oro, El médico alemán y Gloria, opciones de México, Argentina y Chile.
El premio llega en un momento de resplandor para el cine venezolano. En septiembre otra producción local, Pelo malo, de Mariana Rondón, recibió la Concha de Oro, el máximo galardón en el festival del cine de San Sebastián. Ambas películas son un clarín contra la intolerancia y la homofobia que caracterizan de esta sociedad. También en 2013 La distancia más larga, de Claudia Pinto, había recibido el premio a la Mejor Película Latinoamericana del Festival de Montreal, otro certamen de clase A.
El realizador Miguel Ferrari, conmovido casi hasta las lágrimas, subió al escenario a recibir el premio acompañado de parte de elenco y de la producción: los venezolanos Guillermo García, Hilda Abrahamz, Daniela Alvarado y el español Nacho Montes. Con la directora de fotografía, Alexandra Henao, estableció un momento de complicidad entre la retahíla de reconocimientos que hizo. Fuiste mis ojos, le dijo mientras le tomaba la mano. Este es el primer Goya para Venezuela, dijo apenas recibió la estatuilla.
Estrenada en noviembre de 2012, Azul y no tan rosa acumuló más de medio millón de asistentes en los largos meses que permaneció en la cartelera local. Prueba de su éxito comercial podría medirse en el hecho de que entre enero y septiembre de 2013 de las 2.020.000 personas que habían comprado boletos para ver alguna producción venezolana, 436.000 eran espectadores de Azul y no tan rosa.






