Espionaje a Nicolás Sarkozy hace tambalear a Hollande
Aunque se desconoce si el presidente de Francia, François Hollande, ha tenido acceso a las conversaciones del exmandatario Nicolás Sarkozy con su abogado, gremios de abogados y personalidades prominentes del mundo judicial han protestado por la violación de la privacidad entre un cliente y su defensor. Una intromisión que, por lo general, concierne casos vinculados al narcotráfico y el terrorismo.
La derecha ha denunciado un “espionaje político” y no ha dudado en calificar el caso de “asunto de Estado” cuando faltan escasos diez días para la primera vuelta de las elecciones municipales. Pero el gobierno socialista no se ha dejado arrinconar y ha rechazado de manera tajante las acusaciones.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, ha respaldado a su ministra de la Justicia, Christiane Taubira, a pesar de que él mismo tuvo que desmentirla en público después de que ella dijera que había descubierto el caso en la prensa. Ayrault se vio obligado a precisar que ambos están al tanto de las conversaciones, pero solamente desde finales de febrero, cuando los jueces de instrucción abrieron un caso por tráfico de influencia de Sarkozy para beneficiar a un juez, y no desde abril de 2013 cuando éstas comenzaron. También precisó que ninguno de los dos conocía el contenido de las grabaciones.
Imposible no sospechar también que Hollande estuviera al corriente. Recientemente, durante una reunión política, Hollande declaró en privado: “No se preocupen (por Sarkozy), yo lo estoy vigilando. Yo sé exactamente lo que hace”.
Cercano a elecciones este caso a afectado a la derecha (Sarkozy), como a la izquierda(Hollande).El partido que más se beneficiará muy probablemente será la extrema derecha ya que podrá utilizar su viejo lema: “Izquierda o derecha, todos tramposos”.






