Ecuador tiene una economía con bajo gasto corriente y altas inversiones
A pesar de que Ecuador creció en los últimos años del 4,35 % entre 2007 y 2013; y picos de hasta el 7,8 % en 2011, las dudas de que la economía puede estarse debilitando empiezan a aparecer.
Se puede mencionar en ese sentido que el déficit fiscal es de casi 5.000 millones de dólares, lo que equivale al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB). O que la deuda externa sumó 13.029 millones de dólares, siendo el 36 % préstamos bilaterales con China. O que el Gobierno de Correa ha solicitado un crédito de 1.000 millones de dólares al Banco Mundial, algo que había rechazado en otras ocasiones. O que el Estado haya tomado la decisión de emitir bonos por 700 millones de dólares. Es decir, las arcas públicas buscan financiación, buscan más fondos.
Sin embargo, Ecuador es una de las naciones donde menos peso tiene el gasto corriente respecto del PIB, mientras que lidera en las inversiones. El economista y exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, recuerda que esta partida asciende al 11 % mientras que en la región solo llega al 4 %. “El Gobierno quiere empujar la economía fuertemente mediante la obra pública, razona.
Este nivel de endeudamiento es difícil de mantener, añade Ortiz. Una economía no puede depender exclusivamente de la obra pública. Necesita mayor protagonismo del sector privado. De ahí que el Gobierno haya, por ejemplo, iniciado un proyecto de cambio de matriz productiva. Este movimiento demuestra cierta previsión a largo plazo, dado que el crecimiento de Ecuador está directamente vinculado con el precio del petróleo, un recurso natural no renovable.





