Papa Francisco invitó en la Misa de Gallos a emular la ternura de Dios
En su segunda Misa del Gallo como pontífice en la Basílica de San Pedro del Vaticano, El Papa Francisco pidió a la humanidad “paciencia”, como la que tuvo Dios; y “humildad”. “La vida tiene que ser vivida con bondad, mansedumbre”, indicó el Papa durante su homilía.
El mensaje que todos esperaban, que buscaban en lo más profundo de su alma, no era otro que la ternura de Dios: Dios que nos mira con ojos llenos de afecto, que acepta nuestra miseria, Dios enamorado de nuestra pequeñez, fueron las palabras del pontífice.
Además agregó que dicha ternura debe aplicarse aún en la situaciones más difíciles de la vida. ¿Tenemos el coraje de acoger con ternura las situaciones difíciles y los problemas de quien está a nuestro lado, o bien preferimos soluciones impersonales, quizás eficaces pero sin el calor del Evangelio? ¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy!, señaló.
El Papa Francisco invitó a los feligreses a vivir la vida con bondad y mansedumbre. Cuando nos damos cuenta de que Dios está enamorado de nuestra pequeñez, que él mismo se hace pequeño para propiciar el encuentro con nosotros, no podemos no abrirle nuestro corazón y suplicarle: Señor, ayúdame a ser como tú, dame la gracia de la ternura en las circunstancias más duras de la vida, concédeme la gracia de la cercanía en las necesidades de los demás, de la humildad en cualquier conflicto”, concluyó.





