Cynthia Viteri habla de la situación actual del país
La asambleísta Cynthia Viteri, del movimiento Madera de Guerrero-PSC, dijo que el diálogo nacional convocado por el Gobierno Nacional para debatir el país que queremos, “es un diálogo entre ellos, entre el espejo y ellos, entre sus asambleístas y sus amigos, es un diálogo que no sirve”. “El presidente está en una rueda de hámster sin querer escuchar y sin querer cambiar de opinión”, acotó.
Sobre las enmiendas constitucionales, dijo que es un tema que une a distintos sectores políticos, porque si estamos viendo hacia qué caminos vamos, sobre todo en materia económica -igualitos que en Venezuela, país que dice el presidente admirar-, entonces las enmiendas significan la continuación de este desastre que va terminar con el Ecuador y con su gente haciendo filas para comprar comida, o que las mujeres demuestren si tienen la menstruación para que les vendan toallas sanitarias.
Al comentar la crisis económica, Viteri expresó que el presidente ha recibido 219 mil millones de dólares provenientes de la renta petrolera, endeudamiento y sobre todo de impuestos, pero nada de esto le ha bastado.
El presidente consumió todos los ahorros petroleros que dejaron otros gobiernos, luego metió mano a la plata del Seguro Social, luego le metió la mano a los mil millones que debía entregar por concepto del aporte estatal del 40 % a las pensiones jubilares, no contento con esto, se negó a pagar 1 800 millones de dólares que le correspondían a los enfermos catastróficos. La plata no le alcanzó y fue por los fondos de los maestros, tampoco le alcanzó y fue por las utilidades de los trabajadores, dijo Viteri.
Viteri recordó que el presidente dijo anteriormente que él podría manejarse fácil con un petróleo de 20 dólares, pero el despilfarro lo sigue haciendo hasta hoy (solo en asesores han contratado a 600), lo que representan 19 millones de dólares. Tan solo “el ministro de Agricultura tiene 37 asesores, me imagino que como es poeta necesita que le digan la diferencia de lo que es el cacao y café o el clavel y la rosa”. (I)





