¿Qué hace el Estado por erradicar la drogadicción como problema de salud pública?
Más allá de despenalizar el consumo de drogas, de acuerdo a una tabla de permisibilidad establecida por el gobierno, y de la intención de endurecer penas y establecer la prisión preventiva para los sospechosos de microtráfico, el consumo de drogas es un problema de salud pública que no es debidamente atendido en el país.
En una entrevista para Contacto Directo, transmitido por Ecuavisa, Julieta Sagñay, psiquiatra especializada en drogadicción y directora de la Clínica de la Conducta en Guayaquil habla acerca de lo que está sucediendo actualmente, “los adolescentes, incluso los niños de 7 años están siendo retirados por sus padres de los colegios y son confinados dentro de sus casas, pero el dealer, el pusher que todavía sigue libre busca la manera de llevarles la droga a domicilio”.
“El consumidor se convierte en vendedor también para poder administrarse la dosis que necesita para aliviar los síntomas de abstinencia producidos por la droga”.
Al ser preguntada sobre el acceso a la salud pública que tiene un adicto a las drogas en el país, Sagñay indicó que no todos los profesionales están capacitados para manejar el síndrome de abstinencia de la “H”, que contiene un 40% de heroína y un 60% de sustancias tóxicas para el cerebro.
Sagñay propone la apertura de verdaderos centros de desintoxicación donde se den terapias breves como el programa de Minnesota, de 28 días, en los cuales los chicos pueden reinsertarse al sistema educativo y a la sociedad y no ser confinados a un centro. Deben haber profesionales capacitados en el manejo de la abstención de esta nueva droga (H), pues los chicos pueden morir en el intento.
Actualmente está penalizado el consumo pero no la distribución y venta, según Sagñay, el adicto no puede ser discriminado porque es una persona que está enferma. “Los señores asambleístas deben saber una cosa, el cerebro de un adicto no tiene una balanza que le permita decidir sobre una dosis permitida o no permitida, el drogadicto detendrá su consumo hasta que se le acabe el dinero o hasta que se muera”. (I)






