El clima mata a la horticultura costeña
Las variaciones inusuales de frío a calor, las lluvias en pleno verano y las plagas arruinan las cosechas de tomate, sandía y melón en la Costa, mucho antes de que llegue el invierno.
Y lo que no se pensaba sucede: la península de Santa Elena y Guayas se han convertido en productores marginales. Chimborazo y Cotopaxi son ahora, por ejemplo, los grandes abastecedores de tomate riñón.
“En cinco años la península de Santa Elena ha bajado en un 80 por ciento la producción”, resalta a EXPRESO Mario Lapo, experto en hortalizas, catedrático y asesor de agricultores en varias provincias.
El tomate, junto con la cebolla y el pimiento son el grupo de mayor demanda de los ecuatorianos, debido a su uso diario en la preparación de comida.
El ataque de plagas como la negrita, las lluvias que provocan masivo brote de hongos y el cambio de clima en horas son las causas de que cada día los agricultores tengan menos opciones de trabajo.
La sandía, calcula el experto, ha bajado su producción entre un 30 y 40 %, lo que tendrá un impacto en el precio. (I)
Fuente: http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=8621301&idcat=38269&tipo=2





