Cuando comprar alcohol es un juego de niños
La aprobación del Código Integral Penal incluyó el expendio de licor a menores de edad como una contravención de cuarta clase; es decir, hasta 30 días de prisión. Esa pena, aunque vigente y real, resulta poco usual, como lo demuestran las cifras oficiales: los operativos de este tipo se enfocan en bares y discotecas. Poco en tiendas de barrio, donde se compran 6 de cada 10 botellas en Ecuador. (I)
Eduardo tiene 15 años. Parece de más. Entra a la tienda, la primera, en el norte de Guayaquil. “¿Tiene cerveza, maestro?”, pregunta con la voz de Gallo Claudio. “Sí, claro”. Y se la dejan en las manos. No hay preguntas. La señora, que luego dirá a este Diario que “nunca” vende a menores, argumenta que “no parece de 15 años”. Y es verdad. Pero los tiene.
Eduardo, en el centro, se las ingenia para conseguir alcohol en dos tiendas más porque pone actitud de apurado y su papá está en el carro, mal estacionado, esperándolo; porque su hermano está muy ocupado y no puede bajar. Y siempre, sin mucho recelo ni explicación ni súplica, consigue algún tendero dispuesto.
Fuente: http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=8638225&idcat=38269&tipo=2





