Macri, en clave local
Mauricio Macri, que se hizo el domingo último con la presidencia de Argentina y rompió con 12 años del continuismo kirchnerista, no se ha mudado aún a la Casa Rosada, pero ya da de qué hablar (o callar) en el barrio presidencial de la región.
Nada más entrar al club de jefes de Estado, el empresario y centroderechista promete aislar a Venezuela por la “persecución” a opositores y el estado de la libertad de expresión, invocando la Carta Democrática del Mercosur (ver página 12). Se trata de una estrategia similar a la que los analistas y opositores en Ecuador esbozaron tras la firma del acuerdo con la Unión Europea, que hoy se mantiene en puntos suspensivos.
El viraje argentino ha sido recibido con bipolaridad en Ecuador. La clase política nacional, como es su costumbre, se ha dividido entre el eufórico abrazo de bienvenida que, en palabras del líder opositor de CREO Guillermo Lasso, “alimenta la esperanza de América Latina”, y la mirada desconfiada del ministro de Cultura, Guillaume Long, quien, ante el aplauso de “Nebot, Rodas y derecha latinoamericana y global” considera pertinente pedir una “vigilancia popular” a un Gobierno . (I)
Fuente: http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=8691284&idcat=38269&tipo=2





