Guayaquil impone su marca para despedir el 2015

Imagen: El Universo
El puerto principal vive una de las épocas de mayor movimiento comercial y festivo: la transición del año viejo al nuevo.
La fiesta se hace eco con el grito de monigotéate, varón, que se escucha en decenas de esquinas y, sobre todo, en 17 cuadras de la calle 6 de Marzo. Allí gira todo alrededor del monigote o muñeco de cartón artísticamente elaborado con cientos de formas de personajes de todo tipo.
En esta calle están los cerca de 800 comerciantes de monigotes, según cálculos de los más antiguos artesanos del sector. Y ofrecen a los superhéroes, a las princesas de Disney, a Pepa Pig, Gokú, Señor de los Anillos y más personajes del cine, la televisión y del ámbito local. Hay de todo tamaño, desde miniaturas hasta de tres metros y perfectamente elaborados.
El éxito de los vendedores es por la costumbre guayaquileña de que cada familia quema su propio monigote. Y no solo uno. Cada hijo pequeño exige que le compre el suyo, aunque algunos se quedan sin quemar.
Otro escenario con sello guayaquileño y que impone marca turística es el suburbio con sus al menos 26 monigotes gigantes. Estos se queman hasta el 6 de enero y desde el sábado 1 tomarán todo el protagonismo. (I)





