Empresarios no ven viable bajar jornada; Rafael Correa defiende texto
Contradicciones, desincentivos e imposiciones. Esas tres críticas hace el sector empresarial a la jornada laboral reducida establecida en el proyecto de Ley para el Trabajo Juvenil, regulación excepcional de la jornada de trabajo, cesantía y seguro de desempleo, aprobado el jueves por la Asamblea. De ahí que ven poco viable su aplicación.
El texto que fue votado por los legisladores introdujo al menos cinco cambios de última hora en ese articulado, que inicialmente establecía siete condiciones para decretar esa modalidad, que reduce de 40 hasta máximo 30 horas semanales la jornada laboral.
Aunque estas condiciones se eliminaron o reformaron, se mantuvo una de fondo que venía siendo objetada por los empresarios: que para poder repartir las utilidades se cancele a los trabajadores las horas reducidas (es decir las no laboradas). El nuevo texto, además, sumó otro punto de controversia: que el Ministerio del Trabajo pueda exigir un plan de austeridad, que podrá incluir que los ingresos de los ejecutivos se reduzcan para mantener la medida.(I)





