Entre muerte y escombros aún se oyen latidos
El continuo palpitar se va agotando a cada minuto, a contra reloj va la marcha en medio de las labores de rescate. El sudor no importa por sacar a alguien con vida.
Los bomberos se alternan el intenso trabajo bajo jornadas de extenuante calor y se concentran en puntos específicos de Manta y Portoviejo.
En la av. Pedro Gual, en el corazón de Portoviejo, el hotel El Gato, con más de 55 años, cayó. Pero de entre sus escombros salió uno de los sobrevivientes. Esto invita a seguir soñando.
Sonia Zambrano ya tenía el ataúd para su esposo Pablo Córdova. Sus lágrimas y la desesperanza la invadían. Ãl recibió el impacto de cinco pisos del hotel donde laboraba como recepcionista cuando la tierra tembló el sábado último. (I)
Fuente: http://www.eluniverso.com/noticias/2016/04/20/nota/5534772/muerte-escombros-aun-se-oyen-latidos





