Silencio, flores y velas encendidas en homenaje a 654 fallecidos en terremoto
Un minuto de silencio, flores y velas encendidas caracterizaron el homenaje que habitantes de la capital ecuatoriana rindieron hoy a los 654 fallecidos, así como a los miles de heridos y damnificados que dejó el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió una parte de la costa norte de Ecuador el sábado pasado.
Cuando el reloj marcaba las 18:58 hora local, el momento justo del terremoto del 16 de abril, el arzobispo de Quito y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), Fausto Trávez, pidió a los presentes en la llamada Cruz del papa, en el parque La Carolina, que orasen en silencio durante un minuto.
Al pie de una inmensa cruz colocada en el lugar en el que el papa Juan Pablo II ofició una misa, y flanqueado por dos mesas en la que había decenas da velas encendidas, Travez, con micrófono en mano, contó sus vivencias en recorridos por pequeños pueblos arrasados completamente donde, dijo, el terremoto dejó a gente sin nada (I).





