El nobel John Coetzee dictó una charla sobre el control a la literatura

En la sala no quedaba vacía ni una sola de las 300 sillas que habían sido colocadas. También estaban llenos los pasillos y el suelo de quienes aguardan oirlo, así fuera de pie.
Este agradeció al público que llegó hasta el salón Eloy Alfaro del Centro de Convenciones en un oxidado español.
Dijo estar feliz de visitar el país que había acogido a Julian Assange, fundador de Wikileaks que se encuentra refugiado en la embajada de Londres.
En medio de los silencios incómodos y unos cuantos aplausos repartidos, este empezó su charla magistral, que discutiría, justamente, la censura.
El autor inició con una anécdota. Contó cómo, al mudarse a Australia desde su país natal, sus colegas le aconsejaron aplicar para una beca de las artes, que le permitiría mantenerse mientras escribía. No podía con el asombro.
Teníamos un gobierno que servía de traba para los escritores…La censura era simplemente un hecho de vida. Como escritor, uno estaba feliz cuando el Estado no se interesaba por tu trabajo, indicó.
De ahí, el escritor pasó a describir el estado de censura en Sudáfrica, que vivía, en ese entonces, el apartheid.
En español, ignorar tiene dos significados: no saber algo, o no hacerle caso a algo o a alguien. En inglés, el significado de esta palabra es solo el último. No se puede no saber a quién se ignora…El censor era una presencia silenciosa, un visitante indeseado mirando sobre tu hombro. (I)
Fuente: http://expreso.ec/guayaquil/john-coetzee-guayaquil-charla-control-literatura-YY661023





