Farrón de año nuevo en casa incautada de Alex Bravo, en Esmeraldas

La Policía Nacional llegó, la noche de ayer, hasta la casa incautada al exgerente de Petroecuador, Ãlex Bravo, en la ciudad de Esmeraldas, para comprobar la denuncia de una supuesta fiesta organizada en el inmueble. A su llegada, se encontraron con personas al interior de la vivienda, algunos de ellos serían funcionarios de la Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público (INMOBILIAR), entidad que estaba a cargo de la propiedad tras la incautación.
Según informó diario La Hora, policías comprobaron que al interior del lujoso inmueble, que es parte de la evidencia en el proceso por corrupción que ha bañado a Petroecuador, había una fiesta.
Desde el interior, dos hombres salieron a recibir a los uniformados. Uno llevaba en su mano derecha un vaso con hielo, mientras con la izquierda trataba de impedir el ingreso de familiares de Bravo, quienes insistían en que el bien no le pertenece. Tampoco es suyo, increpó el sujeto.
Hagan la denuncia con los jueces, desafiaba con voz gangosa y, con más fuerza, quería cerrar el portón café.
Previamente, su compañero de fiesta justificaba ante los policías que estaban celebrando una reunión de Navidad y Año Nuevo.
De pronto, cuatro mujeres y los dos hombres abandonaron el inmueble. Ninguno abordó los carros de lujo, dos de ellos sin placas, que permanecieron estacionado.
Cuando el reloj marcaba las 23:40 y el fiscal de turno, Diego Pérez Gallo, estaba en la casa, una mujer llegó en un taxi y se llevó el auto estacionado en la puerta de la casa del exfuncionario, detenido desde el 16 de mayo en Quito. (I)





