Conflictos en Yachay develan dos visiones de la revolución

La historia se repite, aunque el escenario es distinto. En 2015, el entonces rector de Yachay Tech, el español Fernando Albericio, fue despedido y denunció que tres decanos y miembros de la Comisión Gestora pasaban más tiempo en California (EE.UU.) que en Urcuquí, donde funciona la universidad; que cada uno ganaba $ 16.300 al mes y supuestamente viáticos cuando venían a Ecuador.
Este 20 de junio, en cambio, tres decanos, un subdecano y la canciller fueron separados por el rector, el mexicano Carlos Castillo; habrían pasado más del 70% del tiempo fuera del país y no daban clases.
El ahora expresidente Rafael Correa defendió a los decanos en el 2015 argumentando que los científicos bien pagados logran millones de dólares a Yachay. Y días atrás: Paola Ayala, exdecana de Física y Nanotecnología, despedida supuestamente para ahorrarse $ 130 mil anuales, pero por eso perdemos $ 10 millones en donaciones conseguidos por ella para su equipo de investigación.
Su postura, hace dos años, fue respaldada por el entonces titular de la Secretaría Nacional de Educación Superior (Senescyt), René Ramírez, quien le habría dicho a Albericio que Correa prefería despedir a uno y no a tres científicos.
Al frente de Senescyt ahora está Augusto Barrera, y no concuerda con Correa ni Ramírez. Al menos no dentro de una política de austeridad impulsada por el presidente Lenín Moreno y el interés de incorporar a Yachay al sistema. El propósito es recuperar el sentido del proyecto, ajustando lo que sea necesario para que sea pertinente a las condiciones actuales de la educación superior…, dijo.
Yachay evidencia visiones distintas del proyecto dentro de la misma Revolución Ciudadana, una que fue liderada por Correa y ahora por Moreno.
Ayala, los exdecanos Paul Baker y Vladimiro Mujica y la excanciller Catherine Rigsby en un comunicado aseguraron que, pese a no estar en sus contratos, estaban dispuestos a dar clases y ajustarse a las nuevas pretenciones gubernamentales. No sé si se imaginó el gobierno que estamos al lado de Correa y no estamos del lado de nadie, estamos de lado de salvarles a estudiantes, porque en realidad lo que va a pasar es que la dos primeras promociones van a lograr tener los buenos profesores, ¿pero y los que vienen luego?, indicó Ayala.
Barrera no opina de las decisiones del rector, apelando a la autonomía de la universidad. Pero ratifica la importancia del proyecto para el régimen y que las decisiones que se tomarán serán para corregir y mejorar el actual modelo de gestión.
Los exdecanos aseguran que se usa políticamente a Yachay Tech para cumplir la oferta de abrir cupos universitarios. Y tienen reparos, pues creen que se requiere mayor inversión y mengua el propósito de la investigación científica. Para recibir más alumnos, dice Mujica, primero se debe asegurar que estén listos los laboratorios de investigación y docencia. Si el presidente Moreno tiene eso en mente, se le puede ayudar para que se vaya pensando en la universidad en esa dirección (…). Querer decir que se va a hacer profesionales en este tipo de carreras en masa, realmente es un poco mentir...
A esto se suman los conflictos entre Yachay Tech y la empresa pública Yachay. Barrera indica que esos desacuerdos y tensiones entre las dos instituciones de produjeron en el gobierno de Correa, debido a la demanda de servicios y equipamientos de estudiantes y docentes. Yachay EP lamentablemente no priorizó estos temas y lo que hemos encontrado es déficit de aulas e infraestructura.
El gerente de Yachay EP, Héctor Rodríguez, fue despedido recientemente. Su lugar lo ocupa Jorge Martínez, exalcalde de Ibarra. (I)





