Filipinas sufre terribles consecuencias por tifón
En estado de calamidad se decretó ayer Filipinas tras el paso del tifón Haiyan que se estima ha causado decenas de miles de muertes, muy difícil de contabilizar aun, pero con cifras preliminares de más de 10 000 víctimas mortales; el desplazamiento de 673 000 personas que han quedado sin hogar y millones de dólares en pérdidas. Varios países y organizaciones han brindado su apoyo con donaciones y operativos de rescate.
Ante la falta de agua y comida, el presidente filipino, Benigno Aquino, trabaja por controlar los precios de los bienes de primera necesidad. La isla de Leyte es la más afectada y sus habitantes deambulan por las calles en busca de alimento, mientras que aun hay regiones inaccesibles por las inundaciones cuya situación se desconoce.
El apoyo internacional no ha mermado y Estados Unidos ordenó el desplazamiento de 5 000 marines y 80 aviones para ayudar en operativos de rescate. El papa Francisco donó $ 200 908 para tareas de asistencia humanitaria y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados fletará a Finlandia un avión con ayuda de emergencia para asistir a 16 000 familias.
La ONU también solicitó 301 millones de dólares para brindar ayuda en Filipinas, de los que 34 servirán para atender a los niños, que según la Unicef, representa el 40 % de la población.
Por su parte la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enviado medicinas para 120 000 personas y suministros quirúrgicos para 400 intervenciones. Nuestra prioridad es la instalación de centros de salud temporales ya que muchos han sido destruidos, indicó el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.






