Avances en estudio de ADN permiten capturar a violador 24 años después
Barry Howell, de 56 años, fue encarcelado ayer por decisión del tribunal de Manchester en Inglaterra luego de que la unidad de casos no resueltos de la policía de esa ciudad lograse desenmascararlo como el autor de una violación cometida en 1989, a raíz de una prueba de ADN.
Los agentes reabrieron el caso en el 2004 y lograron vincular a Howell con el ataque, pero no se pudo hallar relación directa con la base de datos nacional de muestras de ADN. Fue el año pasado que empezaron a comparar una muestra tomada tras la violación y el perfil del atacante generado hace nueve años, con los datos genéticos de delincuentes convictos.
Los avances en las tecnologías forenses permitieron que Howell sea detenido en febrero pasado por la violación de una mujer, que en ese entonces tenía 25 años y tuvo lugar en un patio abandonado cercano a la estación ferroviaria de Manchester hace 24 años. La víctima fue inmovilizada por la espalda cuando salía de trabajar y el violador la amenazó con un cuchillo en la garganta.
En 2004 Howell, luego de negarse reiteradamente, accedió a dar una muestra de ADN cuando los agentes lograron una orden de registro de su domicilio.
La inspectora Michaela Clinch, a cargo de la investigación, dijo hoy que, “sobre todo en los últimos diez años, los avances en tecnología forense han tenido un impacto enorme en la capacidad de la unidad de casos no resueltos para investigar crímenes históricos”.






