Alexandra Escobar logra triple oro y sube a 10 la cosecha dorada tricolor

La pesista obtuvo el triunfo en las categorías Arranque, Envión y Levantamiento Total en 58 kg, la noche de este domingo, en los Juegos Bolivarianos. Antes, el equitador Diego Vivero se impuso en la competencia ecuestre de velocidad. La pesista Alexandra Escobar se llenó de gloria ayer en Santa Marta, al ganar 3 medallas de oro en la categoría 58 kilogramos.
La esmeraldeña, de 37 años, se impuso de largo en la competencia al ganar las pruebas de Arranque, Envión y suma total de levantamiento. Alexandra, quien en algún momento pensó en el retiro, muestra de esa manera que se mantiene en vigencia. Entre tanto, la camaradería es una característica de la delegación ecuatoriana.
El sábado, por ejemplo, la triatleta Elizabeth Bravo se confundía entre el personal de apoyo y logística de los Juegos Bolivarianos para llegar hasta Nathaly Caldas, doble medallista de oro en los Juegos Sudamericanos de Playa de 2011, en Manta, en las pruebas de 5 y 10 kilómetros, y tercera en las dos distancias de aguas abiertas del Campeonato Sudamericano de Natación en Belem. Caldas, cuencana de nacimiento, se acomodaba su licra negra marca Arena para entrar al mar de la Playa Salguero, que lucía alborotada.
Cuando estaba casi lista, Bravo se unió a ella y le ofreció su ayuda. La nadadora la aceptó sin reparos y le dio bloqueador solar. También le puso crema transparente entre las costuras del traje para que no le cortara la piel.

La escena se repite también como una suerte de ritual con Samantha Arévalo, figura consagrada de las aguas abiertas de los Juegos Bolivarianos tras coronarse doble campeona en los 5 y 10 kilómetros de esta prueba de fondo de la natación.
En esta última distancia, Samy, como la llaman, dominó la competencia de principio a fin para tomar unos cinco segundos de ventaja a sus rivales al salir del mar. Después de ella arribaron la peruana María Bramont y Liliana Hernández, venezolana. Según Bravo, ese gesto de solidaridad no es nuevo. Cuenta que suelen asistirse entre sí antes de las competencias y que el vínculo que las une nació después de compartir horas y horas de entrenamientos en Cuenca. Nos ayudamos en lo que podemos.
Hemos compartido muchos entrenamientos juntas, hemos pasado mucho tiempo en el agua, somos muy amigas y estoy segura de que ganarán dos medallas más de oro para Ecuador, pronosticaba la atleta, quien no tuvo su revancha en el triatlón bolivariano después de que se retirara de la prueba individual por problemas técnicos de su bicicleta.
Bravo, quien el sábado se colocó la medalla de plata el triatlón, modalidad relevos, hizo una premonición casi exacta. Samantha se colgó su segunda presea dorada en Santa Marta e Iván Enderica, que se había quedado con el bronce en los 5 kilómetros, se alzó con la de plata en los 10 kilómetros.
Arévalo dejó de ser una expectativa para los samarios para convertirse en realidad. Desde este fin de semana la miran con reverencia. Después de ganar su segunda prueba, todos querían fotografiarse con ella. Esa pelada es de otro mundo, afirmó Antonio González, un vendedor de refrescos que, de momento, paralizó sus actividades para ver el arribo de la ecuatoriana a la playa. Me le saco el sombrero a esa chica, decía una encargada de recoger la muestra de orina de la deportista nacional para la prueba antidopaje. Samantha está hecha de hierro.
Es lo más cercano a una máquina sobre el agua. Parece que tuviera un motor fuera de borda incorporado a su cuerpo. Sale del mar, después de dos horas de competencia, como si no hubiese pasado nada. Prueba de ello es que no acepta la ayuda de los salvavidas que esperan a los nadadores en la orilla. Incluso sale sonriendo y no muestra signos de cansancio.
Tan acostumbrada está al trajín de la competencia que desde hoy intervendrá en las pruebas de piscina. El equipo de natación ecuatoriano la inscribió en los 200 y 400 metros combinado. En esta ocasión voy a participar en piscina. Así es como empecé en realidad y aunque estoy más concentrada en aguas abiertas, en este caso voy a tener la oportunidad de participar por mi país y dar lo mejor. Samantha representó a Ecuador en la prueba de 800 metros libre de la natación olímpica en Londres 2012, pero es la modalidad de aguas abiertas la que le da mayores satisfacciones a ella y todo el país. (I)





