Ana Luz Cuesta rompe esquemas en su Longboard
Por: Belén Guerrero @belenggomez
Quien haya dicho que las mujeres no podían practicar deportes extremos, estaba equivocado.
A través de la historia, las mujeres alrededor del mundo han demostrado ser el sexo fuerte en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Desde dar a luz, tener múltiples profesiones, alcanzar cargos políticos o puestos gerenciales en una compañía, hasta llegar a obtener medallas y reconocimientos deportivos.
En Ecuador también existen estos ejemplos: Manuela Sáenz: considerada la libertadora del libertador, por su incursión en la política y su apoyo inclaudicable a Simón Bolívar. Matilde de Hidalgo: Primera mujer ecuatoriana en ser Bachiller y ejercer el voto. En el deporte esta Yolanda Quimbita (maratonista), Mariuxi Febres Cordero (natación), Ana María Ycaza (tenis), Carmen Chalá (judo), y muchas más, las cuales han marcado una diferencia en nuestra sociedad.
Por eso entrevistamos a Ana Luz Cuesta, una joven de 21 años estudiante de arte en el ITAE y deportista de toda la vida.
Desde hace un año, Ana Luz decidió comprarse un Longboard, porque le gustaba patinar y estaba decidida a perfeccionarse en este deporte. Después de un tiempo, conoció a un grupo de chicos, que se convertirían en sus amigos y compañeros de hobby. A partir de ese momento, Anita empezó a practicar y poco a poco mejoró sus movimientos y desarrolló su propio estilo.
Pero, ¿cómo y por qué se sintió atraída por este deporte en especial?, lo explica describiendo qué es lo que ella siente al momento que está deslizándose por una bajada o una curva. Cabe destacar que Anita es una fanática de la aventura y de los riesgos.
Es delicioso. Es cheverisimo llegar al punto en el que logras sentir la calle y la patineta. La presión que tú haces al carbear y derrapar, me hacen sentir que fluyo (¦), nos cuenta Anita, quien además nos explica que una de las cosas más arriesgadas que ha hecho en su Longboard es Down Hill, que consiste en bajar lomas altas a grandes niveles de velocidad (desde 70 km/h a 100km/h).
Cuando uno le agarra el golpe al deporte, se vuelve parte de tu vida. Se vuelve realmente como una especie de vicio. Hay días en que tienes que patinar porque tu cuerpo lo necesita (¦).
A raíz de que Anita se fue involucrando más en este deporte, descubrió que existía un Longboard Crew a nivel mundial y que en varios países ya estaban conformándose grupos de mujeres que practican Longboard. Tras empaparse del tema, Anita decidió conformar el primer Longboard Girl Crew del Ecuador, con el objetivo de incentivar a las mujeres a hacer un deporte atrevido, divertido y competitivo.
Mi entusiasmo por sacarlo, fue para que más chicas puedan ver (de qué se trata) y se entusiasmen por patinar, porque es algo que es realmente fácil y súper divertido.
Actualmente son pocas, pero suficientes para empezar el grupo. Continuamente aparecen chicas interesadas con la iniciativa de empezar a practicar este deporte y formar parte de este grupo. Anita, por su parte, se ha ofrecido a enseñarles.








