Arqueólogos revelan área para esculpir las sillas de mando
Expertos encontraron una figura antropomorfa en proceso de acabado que sobresalía en un espacio de 1 m², en el sector del cerro Jaboncillo (parroquia Picoazá de Portoviejo), en el centro administrativo de la cultura manteña. A sus costados se observaban piezas afinadas con cincel de cobre.
De acuerdo con el arqueólogo Marcos Suárez, se trata del primer sitio en el país donde uno de los altos mandos de la cultura manteña esculpía las sillas de poder destinadas a los jefes tribales.
Según Suárez, este hallazgo marca un hito en la historia. Antes se conocía que estos centros ceremoniales eran elaborados en la Costa, pero este descubrimiento confirma que es en la zona del valle donde se elaboraban estas sillas. Las partes fueron recogidas para ser reconstruidas. Se indicó también que se halló mucha materia prima.
La semana anterior, con el resultado de un laboratorio norteamericano que analizó los restos hallados en la zona, se determinó que estos eran de 1520, año cuando esta zona del cerro Jaboncillo pudo ser abandonada.
Antes de estos hallazgos se determinaba que el último vestigio de la cultura manteña databa del año 1480, dijo Suárez.
Según el arqueólogo, el lugar servía de aposento del señor principal, que sería el segundo en rango tras un jefe o ser supremo. También indica que el lugar donde se esculpían las sillas no era una especie de taller, sino un área que el señor principal dejaba para elaborar su silla.





