Aumenta la magnitud de protestas en Bahrein
La insurrección de un mes de largo se ha expandido en Manama como también en las aldeas Shiite. Los disturbios han traído la furia de la monarquía Sunni y sus aliados de Sauditas quienes creen que las de demandas de los Shitte para reformar la constitución son un amenaza para el gobierno de 200 años. Actualmente las fuerzas lucharon nuevamente con los manifestantes Shia, con el fin de someter las protestas.
Los policías y militares instalaron puntos de revisión en puentes e intersecciones para controlar a la población. Recientemente las fuerzas de seguridad tomaron control del hospital Salmaniya, el cual es el principal centro médico de Manama. Los doctores del establecimiento informaron que los forzaron a negar atención médica a los manifestantes con amenazas a su personal.
Mientras tanto los disturbios fueron dirigidos por uno de los líderes Shia, Hassan Mushaima. La oposición es acusada de contactar naciones extranjeras e incitar homicidios y vandalismo. Las Naciones Unidas condenaron las acciones tomadas para calmar las manifestaciones. Mientras el líder del grupo opositor al-Wefaq, Sheikh Ali Saliman urgió a la ONU para investigar el asunto y para el retiro de las fuerzas de Arabia Saudita de Bahrein.
Las tropas gubernamentales mantienen el control del monumento Pearl, el cual se era el foco de las manifestaciones. La policía recuperó la plaza tras disparar escopetas y gases lacrimógenos desde sus vehículos blindados. Abrumados, los manifestantes se vieron forzados a huir.
Fuente: The Telegraph





