Automedicación, un arma de doble filo
Según Frans Serpa, director del área de Trasplante del Hospital Metropolitano, la automedicación puede aplacar síntomas hasta esconder una patología grave, como por ejemplo, aquellos pacientes que se automedican para aliviar el dolor de estómago, pero en esta aflicción se puede esconder una gastritis.
“Las pastillas solo alivian el malestar, por lo que existe el riesgo de generar un cáncer de estómago si no se trata a tiempo con un especialista”. Indica el galeno, quien agrega que otro caso peligroso es el abuso de antiinflamatorios, ya que su constante uso puede provocar una insuficiencia renal.
El doctor Ramiro Yépez especialista en otorrinolaringología, indica que el consumo sin receta de algunos antibióticos hace que las bacterias se vuelvan resistentes porque el paciente debe recibirlos solo en caso de necesitarlo y con las dosis prescritas por un profesional, porque en caso de no tomar una dosis apropiada las bacterias solo se adormecen y no se eliminan y luego cuando los pacientes acuden al hospital ni los antibióticos más fuertes (de cuarta generación) hacen efecto en el paciente.
Muchas personas recurren a la automedicación debido al factor económico, pues la atención en algunos centros de salud no siempre es efectiva y la gente debe acudir a una consulta médica privada, cuyos costos varían entre $10 y $60, pero el remedio puede ser más caro que la enfermedad, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los costos asociados a las reacciones adversas de los medicamentos sobrepasan el costo de los medicamentos.
Actualmente, en la Asamblea Nacional se debate el nuevo Código de Salud, y en el Art. 80 se indica que la Autoridad Sanitaria regulará “la publicidad para medicamentos evitando la distorsión de la función básica y específica de los medicamentos, y velará porque el manejo de la medicación sea realizado por profesionales de la salud capacitados”.
Lo que los profesionales recomiendan es que en caso de no poder acudir inmediatamente al médico, no acuda a la farmacia, mejor opte por remedios caseros, como agua de orégano para el dolor de estómago, y en caso de que se haya automedicado, no olvide mencionar al médico la medicina que ingirió para que el tratamiento sea más efectivo.





